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Mientras en 2008 fueron adquiridos del exterior 167 mil sacos, para este año la cifra podría superar los 500 mil.
Tras la caída de la producción y la buena cotización internacional, el país triplicará sus importaciones de café procedente de países como Ecuador, Perú y Brasil. Lo peor de todo es que de 1.5 millones de sacos que consume el país, más del 50 por ciento será comprado en el exterior.
De acuerdo con el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva, Colombia importará este año 600 mil sacos de café, cifra muy superior a lo adquirido en años anteriores, al comprar 146 mil sacos en 2007 y 167 mil el año pasado. La intención de los cafeteros es suplir la demanda interna mezclando el grano importado con el nacional, y no tener que bajarle la calidad al grano exportable.
De la misma forma, Silva explicó que el Gobierno adelanta una medida que exigirá a los importadores una marquilla que indique de dónde proviene el grano que se consume en el territorio nacional.
“Creemos que la forma de garantizar que las importaciones se hagan ordenadamente, que no tengan riesgos fitosanitarios y que no se conviertan en fuentes de distorsión del origen es que sean los propios industriales los que importen y respondan por esas compras”, agregó el dirigente gremial.
Los cafeteros reiteraron que la disminución en la producción del grano era algo ya predecible para ellos, pues una vez calculados los procesos de renovación de cosechas tenían que descontar su producción por hectárea y también explicaron que dificultades como los altos precios de los fertilizantes y la prolongación de las lluvias el año pasado, provocaron la disminución de las cosechas.
Renovación
Silva dijo que el parque productor en renovación será de alrededor de 260 mil hectáreas, una cuarta parte del total del área cafetera del país, y “aspiramos que con esa renovación, Colombia mantenga y defienda su participación en el mercado”.
La Federación insistió en resaltar las garantías que para los cafeteros significa renovar sus cultivos, porque “una hectárea envejecida le significa a un productor utilidades de cerca de 150 mil pesos por mes, al negociar 3 o 4 sacos de café de no muy alta calidad, mientras que una hectárea renovada entrega 500 mil pesos y 17 sacos del grano”. La meta del país para 2014 es que Colombia adelante una producción de 17 millones de sacos, cerca de nueve millones adicionales a los que produce hoy.
En lo referente a la alta cotización del producto en el mercado internacional, Silva indicó que es un momento para celebrar, pues esta representa mejores ingresos para los productores colombianos.
Por su parte, los cafeteros precisaron que no pueden calcular el comportamiento del precio para los próximos meses, pero estimaron que la producción nacional estará entre 10,5 millones a 11.5 millones de sacos de café.
Producto de la crisis económica que sacude al país y de la falta de políticas para contrarrestar la pérdida de puestos de trabajo, en abril de este año la tasa de desempleo llegó al 12,1 por ciento. Con este resultado, el número de colombianos que están desempleados llega a 2.545.000, con un crecimiento de 323.000 desde abril del año pasado.
Esta cifra, sin embargo, resulta contradictoria, ya que tanto el DANE como el Banco de la República han sostenido que en el último año hay una mayor cantidad de personas ocupadas. En este sentido, la entidad investigadora sostiene que la tasa de ocupación fue de 54,1 por ciento, superior en 1,1 puntos porcentuales frente a la de abril de 2008 cuando llegó a 53 por ciento –es decir un aumento de 668.000 ocupados-, y la población económicamente activa registró un crecimiento de 5,1 por ciento equivalente a 1.011.000 personas.
“Ese resultado no se entiende, ya que existe una contradicción: si hay más personas ocupadas, el desempleo debería ser menor, así salgan más colombianos a buscar trabajo. En estos momentos de cierres de empresas, de crisis económica y cuando los empresarios están prevenidos, no es comprensible que se reduzca el número de desocupados”, sostiene el analista y catedrático de la Universidad Nacional, Jorge Rodríguez.
Sin embargo esta opinión es rebatida por el gerente General del Banco de la República, José Darío Uribe, quien en una presentación sobre empleo en la Comisión Tercera del Senado, sostuvo que “el empleo total nacional durante el primer trimestre de 2009 ha subido en 538.000 plazas debido a que aunque se perdieron 567.000 empleos asalariados en el primer trimestre de 2009 frente al promedio del año 2007 (año de mayor crecimiento), en el primer trimestre de 2009 aumentaron los empleos no asalariados en 1.105.000 plazas frente al promedio del año 2007”.
Por otra parte, para los sindicatos los resultados de desempleo oficiales no corresponden con lo que están viviendo una gran cantidad de colombianos. Para el representante de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Tarcisio Mora, “esas cifras que publica el DANE son maquilladas, ya que no son reales. Para los sindicatos, el desempleo en Colombia está entre el 15 y el 18 por ciento, es que ya son más de cuatro millones de personas. Para darse cuenta de esto no hay sino mirar la gran cantidad de ciudadanos tratando de rebuscarse en las grandes ciudades. Eso es el colmo, pero lo peor es que el Gobierno no haga nada para contrarrestar este grave problema”.
El subempleo
En el informe dado a conocer ayer por el DANE, el subempleo, asociado a la informalidad laboral, también aumentó. Pasó de 28,5 a 29,5 por ciento. En esa situación se encuentran 6 millones 189 mil ciudadanos.
Un aspecto importante es que el deterioro del mercado laboral se acrecentó en los jefes de hogar, pasando de 5,5 a 6,5 por ciento en el periodo de análisis. Este mismo comportamiento se dio en la desocupación rural que también se incrementó y subió del 7,8 al 8 por ciento.
La circunstancia de que haya aumentado el número de ocupados y simultáneamente se hubiese incrementado el desempleo, obedece a dos razones. Una de ellas porque es más el número de colombianos que salió a buscar trabajo que el que efectivamente lo consiguió, y la otra es que aumentó el número de trabajadores por cuenta propia.
Con una tasa del 19,7 por ciento para el trimestre febrero-abril, Pereira es la ciudad con la más alta desocupación entre las principales del país, mientras que Bucaramanga con el 9,3 por ciento tiene la más baja.
Para las trece principales ciudades y áreas metropolitanas, la tasa de desempleo para el cuarto mes del año fue 12,9 por ciento, frente a 11,3 por ciento reportado en el mismo mes de 2008, la tasa de ocupación fue de 56,5 por ciento. Comparado con abril de 2008, el número de desempleados aumentó en 211 mil personas, el número de ocupados registró un aumento de 235 mil personas, la población económicamente activa aumentó en 445 mil personas y los inactivos disminuyeron en 160 mil personas.
Respecto a las cifras de empleo correspondientes a abril de este año, los analistas creen que esta es una muestra fehaciente de la crisis económica que sacude al país. “Son los efectos y la señal de que la economía no está blindada, sino por el contrario, todos los sectores se están esforzando para evitar una mayor pérdida de puestos de trabajo. Esto debe reconocerlo el Gobierno, pero ante la desaceleración de las ventas y de las exportaciones, muchos empresarios deben estar pensando qué hacer de ahora en adelante”, asegura el consultor Jorge Arturo Cárdenas.
Un informe reconoce que en siete años el país triplicó sus exportaciones manufactureras per cápita.
Desde 2002, Colombia ascendió tres lugares en el ranking que mide el desarrollo industrial, ubicándose en el puesto 70 entre 122 países medidos por la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Onudi.
El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, destacó el avance, si se tiene en cuenta que los tres países de la región considerados más competitivos en términos industriales, como son México, Brasil y Costa Rica, perdieron varias posiciones en el escalafón.
“Para nosotros es muy satisfactorio saber que una medición como la que hace Onudi coloca a Colombia como uno de los ocho países, entre ciento veintidós, que han mejorado en el ranking industrial del mundo, dentro del contexto de recesión industrial en la región”, afirmó.
El Informe destaca cómo en Colombia las exportaciones manufactureras per cápita se han triplicado en siete años, de 134 dólares en 2000 a 326 dólares en 2007, mientras que el valor agregado manufacturero per cápita pasó de 290 dólares en 2000, a 366 dólares en 2007.
Igualmente, hace referencia al aumento del porcentaje de las exportaciones de media y alta tecnología en el total de exportaciones manufactureras, el cual pasó de 36,8% a 41,8% entre 2000 y 2007, lo cual, según la Onudi, demuestra una mayor orientación hacia las exportaciones de alto valor agregado.
Sobre este último ítem, Plata afirmó que Colombia va por el camino correcto y calificó como un acierto el Programa de Transformación Productiva que viene liderando el Ministerio a su cargo.
“Justamente a lo que le estamos apostando con este Programa es al desarrollo de nuevos sectores exportadores, o a la repotenciación de los ya existentes, teniendo como norte productos de cada vez mayor valor agregado, pues son ellos los que permiten generar empleos más calificados y, por ende, mejor remunerados”, dijo el Ministro.
Según el Informe, “la industrialización acelerada requiere un cambio estructural en el sistema económico, desde sectores de baja productividad hacia sectores de alta productividad y valor agregado”, que es la ruta que ha definido el Gobierno Nacional, y que se viene siguiendo bajo el liderazgo del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
La Federación de Biocombustibles explica que las exenciones tributarias benefician únicamente a los consumidores.
Los productores de biocombustibles del país salieron en defensa por la forma como el Gobierno diseñó los precios del etanol, negaron que dicha política fuera a favor de los ingenios azucareros y explicaron que dicho cálculo beneficia únicamente a los consumidores.
Con estos argumentos, el presidente de la Federación Nacional de Biocombustibles, Jorge Bendeck, le salió al paso de un posible favorecimiento al sector planteado por el ex codirector del Banco de la República, Salomón Kalmanovitz.
Aseguró el directivo gremial que la fórmula que se emplea para remunerar el ingreso al productor de biocombustible en el país fue fijada de manera justa por el Gobierno, teniendo en cuenta el valor de diferencia de la materia prima que iba a ser exportada más una tarifa por la conversión en alcohol carburante.
“Fue el Gobierno el que recurrió a los Ingenios que estaban exportando su azúcar, para que invirtieran en la producción de alcohol carburante utilizando su materia prima y de esa manera el país no tuviera que importarla, en tanto que se les reconocía el valor de diferencia frente a lo que estaban recibiendo por esas ventas al exterior más una tarifa por la conversión, pero descontando el precio de convertir el azúcar crudo en refinado”, explicó.
Tras hacer un recuento histórico sobre los proyectos que dieron vida a la actual política de biocombustibles, el dirigente gremial resaltó de esta forma que en ningún momento el Gobierno está favoreciendo al sector azucarero como se pretende mostrar.
Por el contrario, dijo que “no existen subsidios para el productor de etanol en Colombia. Las exenciones tributarias existen en el etanol únicamente para el consumidor. Los únicos beneficiarios son los usuarios de gasolina y no los productores”.
El etanol ha contribuido a reducir el precio de la gasolina al consumidor final durante más de tres años, registrando en la mayor parte de este periodo niveles por debajo del precio de paridad de importación del alcohol del Brasil, dijo el directivo.
La declaración fue hecha en el marco del foro “Los precios de los combustibles en Colombia", organizado por la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Contables de la Universidad Central.
En ese escenario, fue evaluada la coyuntura que vive el país frente a las políticas que el Gobierno ha implementado en materia de recursos energéticos, especialmente con relación a los precios de los combustibles y el impacto de estas medidas en la economía nacional.
Empleo
El directivo destacó la contribución del sector de los biocombustibles como alternativa de desarrollo y empleo para el sector rural, su contribución a la autosuficiencia energética del país y su aporte a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Señaló que la política de biocombustibles encierra grandes esperanzas para Colombia. Desde el punto de vista de la economía, no solamente es una manera de reducir la contaminación ambiental y la dependencia del petróleo, sino que debería convertirse en una importante fuente de divisas en el futuro.
También se refirió a la actual producción de las cinco plantas de etanol que hay en el Valle del Río Cauca (Incauca, Providencia, Manuelita, Mayagüez y Risaralda), y que asciende a un millón de litros diarios de alcohol carburante, lo que en su concepto equivale a haber descubierto un campo petrolero de 16.500 barriles por día, no declinables. "Hace 10 años que no descubrimos en el país un campo de tales proporciones. Eso le representa a Colombia un ahorro de 360 millones de dólares”.
Para el año 2010, la demanda mundial de etanol habrá crecido sustancialmente y el país tiene todo para convertirse en una gran potencia productora de este biocombustible, concluyó Bendeck.
De acuerdo con los resultados de la actividad económica, todo indica que al final de este año el Producto Interno Bruto, PIB, será negativo.
La poca demanda, la caída del consumo y la falta de alternativas para expandir la producción industrial, harán que el crecimiento de la economía durante este año sea negativo. Así lo indican algunos resultados que empiezan a ser preocupantes en la actividad económica, a pesar de que la industria en marzo presentó una ligera recuperación.
Por ejemplo, los indicadores de la Utilización de la Capacidad Instalada, UCI, en la industria producidos por la Asociación Nacional de Industriales, ANDI, y Fedesarrollo, siguieron presentando una marcada tendencia decreciente. En particular, el dato de UCI de Fedesarrollo que corresponde al primer trimestre de 2009, se ubicó en 65,3 por ciento, 6 puntos porcentuales menos que en marzo de 2008 y significativamente inferior a su promedio histórico (71,3 por ciento).
Otros indicadores, como el de la demanda como principal problema para expandir la producción industrial y el de la demanda esperada en relación con la capacidad productiva, también sugieren una disminución considerable de las presiones de demanda como consecuencia de la pérdida de dinamismo de la economía.
Así mismo, el crecimiento de la oferta laboral en momentos cuando el empleo se expande muy lentamente, también apunta hacia un mercado laboral holgado que puede asumirse como un aumento de los excesos de capacidad productiva de la economía. Todo lo anterior indica que las presiones sobre precios provenientes de la demanda, tenderán a ser menores en 2009 y 2010 frente a lo acontecido en años anteriores.
Ahora bien, el aumento en los excesos de capacidad productiva también parece estar siendo acompañado por una reducción en el ritmo de crecimiento potencial o de largo plazo de la economía, y esta percepción no sería sólo válida para la economía colombiana sino también para la mayoría de países emergentes y desarrollados.
Los choques
Durante 2008 tanto la economía mundial como la colombiana sufrieron diversos choques, los cuales disminuyeron el desempeño productivo y, a su vez, generaron un mayor nivel de incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica global en el corto y mediano plazos.
En la actual coyuntura, las economías emergentes, como la colombiana, están experimentando costos de financiación mayores, lo cual viene acompañado de una reducción en los flujos de inversión y de restricciones al comercio internacional. Esta situación tiende a reducir el crecimiento potencial.
Adicionalmente, de no remediarse rápidamente, los problemas del sistema financiero internacional pueden ser asimilados a un choque de oferta que reduciría el crecimiento mundial, incluidos los países emergentes y Colombia en particular.
Sin duda el comportamiento del Producto Interno Bruto, PIB, estará condicionado principalmente por la evolución del contexto internacional. La crisis externa continuará trasmitiéndose por medio de varios canales. El principal es el de la menor demanda externa, que afecta tanto los volúmenes como los precios de los bienes y servicios exportados.
Además, también se debe tener en cuenta el deterioro de la confianza, que incide negativamente tanto en la inversión como en el consumo. Así mismo, las menores remesas, junto con la caída de la inversión extranjera también golpearán el crecimiento interno.
Sin embargo, algunos analistas coinciden en afirmar que para el segundo semestre de este año podría presentarse una recuperación. En este entorno, la economía colombiana empezaría a recibir los efectos favorables de la reactivación a finales de 2009, que sin embargo no sería suficiente para evitar un resultado negativo.
Por otro lado, se supone que el debilitamiento de los países de la región será menos marcado y duradero que el de las economías desarrolladas y que la confianza retornará más rápidamente a estos países, lo que también debe contribuir a aminorar la desaceleración en el caso colombiano.
Dentro del Programa de “Fortalecimiento de la competitividad del clúster de confecciones de Cúcuta”, que apoya y coordina la Cámara de Comercio de Cúcuta, el 29 de mayo y 26 de Junio en el Club del Comercio, se llevarán a cabo dos talleres.
El primer taller pretende abordar el tema del lenguaje de la competitividad y los clústeres, presentar el marco conceptual del análisis de un clúster en general, y discutir y validar el diagnóstico del clúster de Confecciones de Cúcuta.
En el segundo taller, se construirá una agenda concertada para el desarrollo del clúster a corto y mediano plazo.
El programa está a cargo de la Universidad de los Andes y hace parte del Programa de Apoyo a la Competitividad de Clusters, que pretende realizar una serie de acciones para apoyar el proceso de creación y consolidación de los que se han formado en la ciudad.
El desarrollo de los talleres, además de beneficiar a los clusters en particular, y a las empresas vinculadas, busca aportar al progreso de la región.
A las jornadas, que serán lideradas por Daniel Castellanos y Ernesto Cuellar, consultores de la Universidad de los Andes.
A éstas capacitaciones podrán asistir los integrantes de los clústers de Cúcuta, los empresarios de la región y demás entidades interesadas en el tema.
Por culpa de la crisis, este año ha sido de transición tanto para las empresas como para los empleados, con pocas alzas en los sueldos.
Debido a la caída general del Índice de Precios al Consumidor, IPC, durante este año, el ajuste de los sueldos para los trabajadores que ganan más de un salario mínimo, dejó de estar presionado por la inflación.
En general, los distintos indicadores de empleo muestran un mercado laboral menos estrecho, lo que, unido a un entorno donde las expectativas de inflación están a la baja, ha permitido reducir las presiones alcistas sobre los ajustes salariales aplicados en lo corrido del año.
Si bien el salario mínimo legal para 2009 se ajustó 7,7 por ciento, acorde con la inflación observada de 2008 (que fue relativamente alta), ese incremento parece no haber influido sobre un porcentaje importante de los acuerdos salariales del país.
Los indicadores sectoriales de salarios disponibles para el primer trimestre parecen corroborar dicha tesis, puesto que muestran reajustes a tasas anuales decrecientes y por debajo del decretado para el salario mínimo. En casos como la industria y el comercio, los reajustes salariales durante los dos primeros meses del año fueron incluso menores que la inflación observada.
En particular, en febrero la tasa de crecimiento anual de los salarios industriales nominales cayó a su nivel más bajo desde que hay información (3,2 por ciento). En dicho mes los salarios del comercio se ajustaron a una tasa anual de 3,9 por ciento, igualmente inferior a la de los meses anteriores.
A marzo los salarios nominales de construcción de vivienda aumentaron a un ritmo anual de 6,8 por ciento, moderándose también frente a finales del año pasado. En cambio, los de construcción pesada (infraestructura) se aceleraron levemente, registrando en marzo un crecimiento anual de 7,1 por ciento, superior al de meses pasados. Cabe recalcar que en lo corrido del año todos los ajustes salariales promedio de los sectores mencionados se hicieron a tasas inferiores al arreglo del salario mínimo (7,7 por ciento).
Las convenciones
De otro lado, los incrementos salariales pactados entre enero y marzo por las convenciones colectivas para el año en curso siguieron en su mayoría (50 por ciento) el ajuste del salario mínimo, tendiéndose a efectuar a mayores tasas que las acordadas en 2008 para dicho año.
Asimismo, del total de convenciones pactadas a marzo, un 38 por ciento lograron ajustes salariales para 2010 iguales a la inflación de 2009, y un 53 por ciento lo hicieron entre 1 y 2 puntos porcentuales por encima, reflejando que el grado de indexación de los salarios al IPC se ha mantenido igual al del año pasado. Cabe señalar que del total de trabajadores en Colombia, sólo un porcentaje pequeño (alrededor de 2 por ciento) está beneficiado por convenciones colectivas.
Durante el primer trimestre del año, las presiones inflacionarias originadas en los costos no laborales se atenuaron, como lo sugiere la evolución del Índice de Precios del Productor (IPP) y de otras medidas de costos sectoriales. Esta tendencia descansó en buena parte en los precios de los productos de origen nacional, pues los importados mantuvieron ajustes altos como resultado de la mayor depreciación del peso.
La disminución se debe inicialmente al proceso de renovación de cultivos, que ha dejado sin producir del 25 al 30% del total de cafetales.
Tras desaprovechar la buena temporada por la que atraviesan los precios internacionales, los cafeteros colombianos estarían importando algunas cantidades del grano para atender la demanda interna. Así lo explicó el presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia, Asoexport, Jorge Lozano.
De acuerdo con el dirigente, en el país se está presentando un faltante de cerca de 300.000 sacos en el suministro para el consumo interno. Situación que se estaría supliendo “muy seguramente con importaciones del grano, estas muy seguramente desde Ecuador y Perú”.
Según la Federación Nacional de Cafeteros, durante el primer trimestre de este año la producción llegó a 2.509.000 sacos de 60 kilos, frente a 3.336.000 del 2008. Ante este panorama, el presidente del Comité de Cafeteros de Antioquia, Juan Camilo Restrepo Salazar, declaró a los medios de comunicación que probablemente se podría estar importando café para satisfacer el consumo interno y explicó las razones de la reducción de la producción del grano.
En lo corrido del año, enero-marzo, las ventas del grano colombiano fueron de 3.178.000 sacos, lo que significó una disminución de 21% frente a los 4.041.000 sacos de 60 kilos exportados en el mismo período del año anterior.
Las cifras de año completo y de lo corrido de 2009 muestran con mayor claridad el comportamiento de las exportaciones teniendo en cuenta que el paro camionero registrado en abril afectó la llegada de café a los diferentes puertos, lo que arrojó como resultado una sensible reducción en los registros de exportación que se convierten en los documentos que sustentan las ventas al exterior y contribuyen a proyectar la producción mensual.
Para Restrepo Salazar, las causas del descenso durante este año se deben inicialmente al proceso de renovación de cultivos que ha dejado sin producir del 25 al 30% del total de cafetales, los altos precios de los fertilizantes, con los que no se pudieron fertilizar los cultivos, y finalmente el fuerte invierno del año que acabó con la producción de un millón de sacos.
Exportaciones
Las exportaciones acumuladas de café de Colombia llegaron a abril a 10.223 sacos de 60 kilos, lo que representó una reducción de 14% frente al acumulado entre mayo de 2007 y abril 2008.
Por cuenta de los menores registros de exportación presentados en abril, las exportaciones del mes muestran una caída de 40% al pasar, según el reporte en puertos, de 914.000 sacos de 60 kilos en abril del año pasado a 550.000 sacos en el mismo mes de 2009.
“Si bien no llegó mucho café a los puertos, los compromisos en el exterior se cumplieron con inventarios que estaban en los diferentes terminales marítimos”, explicó el gerente Comercial de la Federación Nacional de Cafeteros, Juan Lucas Restrepo.
Lozano anticipó que la producción de mayo, por la información que tienen hasta el momento, tampoco será buena y no descartó la posibilidad de que exportadores nacionales tengan que buscar cafés centroamericanos para cumplir contratos futuros de entrega.
Los problemas financieros de Estados Unidos, Venezuela y Ecuador, y la falta de nuevos compradores, sigue lastimando al país en el mercado externo
La fuerte dependencia comercial que sostiene Colombia con los mercados de países con problemas económicos como Estados Unidos, Venezuela y Ecuador, pone de manifiesto altos riesgos para el país, sobretodo cuando no ha logrado poner en marcha su comercio con nuevos socios comerciales. Así lo revela un informe del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (Cepec) de la Universidad del Rosario.
De acuerdo con el informe, en 2008 estos tres países concentraron más de la mitad (58 por ciento) del total de las ventas externas de Colombia, en un escenario de incertidumbre por la aprobación del TLC con el primero de ellos, de relaciones políticas y comerciales inestables con los dos últimos, así como de crisis económica global.
Para Saúl Pineda, director del Cepec, en este contexto de crisis económica mundial, donde las prácticas proteccionistas podrían reactivarse, resulta fundamental que los empresarios de las regiones colombianas, diseñen acciones y políticas que fomenten la diversificación de mercados, como una estrategia prioritaria para dar el salto cualitativo hacia mercados que además de exportar bienes con valor agregado a sus vecinos, también lo hagan a economías del primer mundo.
“La diversificación de mercados se convierte entonces, en una estrategia apropiada para mejorar las condiciones competitivas de las empresas, obtener información comparativa mundial, disminuir la dependencia respecto a un número reducido de compradores, aprovechar las oportunidades coyunturales en los precios y evitar el enfrentamiento directo con los principales competidores”, explicó el directivo.
Brasil, un ejemplo
Para el CEPEC, conviene señalar que un país como Brasil, además de tener un portafolio exportador altamente diversificado en términos de productos, también ha logrado minimizar el riesgo de una alta dependencia de pocos mercados, lo cual le representa la posibilidad de ampliar sus oportunidades de negocio, aprender de las mejores prácticas internacionales y competir en cualquier lugar del mundo.
Para Pineda, el análisis presentado permite establecer que, en un escenario de dificultades como en el que hoy se mueve la economía, resulte prioritario el diseño e implementación de políticas y estrategias en áreas estratégicas como infraestructura, ciencia, tecnología e innovación, y marco regulatorio y políticas de competencia, de tal forma que los empresarios y las regiones colombianas, puedan mejorar su productividad y competitividad en los mercados internacionales, ya que los mecanismos institucionales que se dispongan serán en última instancia, los que definan ganadores y perdedores en medio de la crisis.
Claro y contundente, el experto dice que se debe cambiar el modelo para poder enfrentar la actual crisis económica por la que atraviesa el país.
El actual decano de economía de la Escuela Colombiana de Ingeniería y analista, Eduardo Sarmiento Palacio, insistió en que el Gobierno está dando palos de ciego y debe modificar el modelo estructural de la economía y emprender otro camino distinto para poder superar la actual crisis económica.
En diálogo con EL NUEVO SIGLO, Sarmiento fue enfático en sostener que “el Gobierno está equivocado dando a entender que la economía está blindada. Si eso fuera así, todos los sectores económicos habían reaccionado a la reducción de tasas de interés por parte del Banco de la República, pero eso no ha sucedido porque la actual crisis no lo permite y además, existe una falta de confianza sobre los anuncios que cada semana hace el Ejecutivo de alivios. Todos son paños de agua tibia, un respiro artificial, que no ayuda a nada sino a generar confusión e incertidumbre”. Como experto en el tema económico, el profesor Sarmiento fue uno de los primeros analistas que advirtieron de un estallido financiero en Estados Unidos con las hipotecas.
EL NUEVO SIGLO: El Fondo Monetario Internacional, FMI, respaldó un crédito de contingencia por 10.400 millones de dólares y el Gobierno ha dicho que es sin condiciones. ¿Usted cree que en eso?
EDUARDO SARMIENTO: Esa es una mentira. El FMI nunca presta nada sin fijar condiciones. Yo creo que mínimo tuvo que pedirle al Gobierno una moderación de incrementos salariales y no aceptar el ajuste a los impuestos parafiscales. Así fue en el pasado, cuando exigía subir las tasas de interés y mantener el modelo estructural de la economía, es decir el neoliberalismo, como siempre lo han querido defender los teóricos.
E.N.S: ¿Por qué se le está echando la culpa al modelo económico?
E.S: Porque estamos sometidos por el capitalismo salvaje, en el que ganan unos pocos y pierde la mayoría. Desde hace años le he recomendado, incluso al mismo presidente Álvaro Uribe, que el problema de Colombia era el modelo económico, que debía cambiarlo pero rápido, pero no me hicieron caso y mire lo que se está presentando. Desde hace año y medio vivimos una fuerte recesión que ahora está tocando todos los sectores, aunque en menor medida a las entidades del sistema financiero.
Respiro artificial
E.N.S: Pero el Gobierno ha sacado medidas y alivios para algunos sectores y el Emisor está bajando las tasas, ¿eso debe ayudar en algo, no?
E.S: Esos son pañitos de agua tibia, un respiro artificial, son palos de ciego que no sirven para nada sino para crear confusión e incertidumbre. Son anuncios para una campaña electoral, pero no para que efectivamente levanten la economía. De qué sirve que el Banco de la República baje y siga reduciendo las tasas de intervención y que siga cayendo la inflación, cuando la gente no tiene capacidad de consumo. Eso lo que hay ahora, incluso la gente está temerosa de tomar créditos por el riesgo que implica quedarse luego sin empleo y con un montón de deudas. Eso lleva a la quiebra a cualquiera.
E.N.S: Pero entonces, según usted, ¿cuáles son las medidas que debe emprender el Gobierno para hacerle frente a la crisis actual?
E.S: Lo primero que debe hacer es inyectar mayor liquidez a la economía, subiendo los salarios en un 30 por ciento que apenas harían crecer los costos laborales en 3 por ciento. Dirán que eso subiría la inflación pero eso no afectaría mayor cosa, pero además se deben bajar los aranceles a las materias primas y subir la de los bienes suntuarios. Además se deben revisar algunos tributos y bajar el IVA para los productos de primera necesidad.
E.N.S: Pero con el actual ambiente enrarecido por la política, el Gobierno no se va a dar la pela con esas medidas de choque…
E.S: El Gobierno debería hacer un examen de conciencia y decidir qué es mejor, si dejar que las cosas sigan como si nada estuviera sucediendo pensando en una reelección, o tomar decisiones urgentes y responsables en beneficio de toda la población. Esta crisis va para largo, pero si no se cambia el modelo económico, las cosas serán peores.
La crisis financiera
E.N.S: Usted fue uno de los primeros analistas que advirtió sobre la crisis hipotecaria o de subprime en Estados Unidos. ¿Cree que esta crisis es duradera?
E.S: El estallido de la burbuja hipotecaria la advertí en el 2007 y nadie me prestó atención. Fíjese ahora como está la situación. Lo que está sucediendo es una verdadera pandemia financiera. Sin embargo esto viene desde el 2001, cuando la Reserva Federal empezó a bajar las tasas y la gente decidió comprar acciones a buenos precios y a endeudarse comprando finca raíz, creando un crecimiento artificial de la economía. Esa fue una bola de nieve que fue creciendo hasta que se salió de control y estalló, desinflando a los bancos y a todo el sistema financiero.
E.N.S: ¿Pero va a durar mucho la crisis y qué piensa de las decisiones del presidente Barack Obama para detenerla?
E.S: Esta crisis es la peor y va a durar mucho tiempo. Lo peor de todo, es que las medidas del presidente Barack Obama, no han dado resultado, porque solo están dirigidas a salvar bancos y no a la gente del común que quedó en la ruina. Si las empresas son consistentes, saldrán al otro lado, pero la pérdida económica de millones de personas, no se arregla de la noche a la mañana. Incluso los europeos se han apartado de las decisiones de Obama y no comparten que deba ser el Estado con recursos de los ciudadanos, el que salve los bancos y las empresas.
Las ideas de Sarmiento
Según lo señalado por el analista Eduardo Sarmiento, el país está en recesión desde hace año y medio, con caídas sucesivas del crecimiento, de la industria.
-El crecimiento para este año va a ser de cero o de 0,5 por ciento de acuerdo a sus previsiones.
--De nada sirve una reducción de las tasas de interés ni de una baja inflación sino no hay liquidez en la economía.
-El Gobierno debe reaccionar ya y cambiar el modelo económico, que le sirva a la mayoría de los colombianos y no a unos pocos.
-Colombia debe buscar otros mercados y dejar de depender de las exportaciones tradicionales.
-Con mejores salarios la gente podría tener mayor capacidad de compra y de consumo.
-Hay que bajar los aranceles a las materias primas y subir las de bienes suntuarios.
A raíz de los comentarios consignados en nuestra columna del domingo anterior, recibí algunas sugerencias que me honran, respecto de la bondad y oportunidad que podrían tener hacer algunas notas sobre “ética empresarial”. En honor a la verdad quienes hablan de una ética empresarial, también pueden pretender hacer un discurso sobre la “moral” de una mata de moras y sabrá Dios, en que otra clase de discusiones también pueden dilapidar su tiempo. Después de algunas reflexiones sobre el particular, he concluido que en verdad, si no puedo pretender hacer una cátedra sobre la ética de los empresarios, quizás si pueda dejar sentados algunos conceptos, aunque superficiales y elementales que puedan contribuir a encontrar algo de claridad en medio de la tremenda confusión que advertimos existe sobre este trascendental tema y respecto del cual por fortuna nadie puede reclamar originalidad.
Un buen día entre nosotros, un grupo de individuos que a lo largo de más de cincuenta años de autodenominarse como industriales, quizás aún bajo los efectos del alto contenido etílico de la noche anterior, decidió que en lo sucesivo cambiarían su honroso nombre que evoca un oficio nobilísimo, por uno menos sugestivo, quizás más amplio para atraer al grupo a gentes nuevas, más impalpable, de pronto para disolver responsabilidades: se autodenominarían “empresarios”. El cambio parece tan simple que asimilándolo a los procesos de jurisdicción voluntaria, basta con que cualquier individuo aburrido con la decisión que adoptaron sus mayores cuando le dieron vida civil, y sin consultar con ellos satisfaga su inconformidad ante un notario. En el caso de las personas jurídicas sin ánimo de lucro se adelantará la diligencia ante la cámara de comercio competente y basta.
La aparentemente inocua decisión que tomaron los neo empresarios, casi coincide con los reclamos que profiere desde su lugar de reclusión un promotor de una escandalosa pirámide, quien clama por su libertad con el potísimo argumento de que él es un empresario y que su único delito es haber hecho empresa.
Luego aparecen ante los medios de comunicación, atiborrando los espacios en todas sus modalidades, un par de inteligentes jovencitos con fluida dialéctica de culebreros a la mejor usanza de la Plaza de Cisneros –templo del rebusque-, explicando que su actividad principal es la de ser empresarios, que lo demás son chismes de la oposición y cuentos de envidiosos y amargados.
En los tres ejemplos anteriores, el común denominador es la búsqueda y la lucha por ser cada uno de ellos reconocido o identificado como empresario. ¿Y qué es entonces aquello que podría hacerlos diferentes? Los fines hacia los cuales se dirigen y los medios utilizados para alcanzarlos. Estamos hablando de conductas y las empresas no asumen conductas. Las conductas son propias de los hombres. Las conductas que asumimos están determinadas por los valores que hemos recibido y por el conjunto de bienes que aspiramos a conseguir para alcanzar nuestra plena realización y la felicidad. Esto solo es posible mediante el ejercicio entre otros valores, de la libertad, de la responsabilidad, de la creatividad y de la autenticidad, enmarcados cada uno de ellos en un contexto social determinado. Estamos hablando de un proceso el cual se forma en nuestro interior y se dirige al mundo exterior traducido en una conducta. Este proceso es lo que en forma genérica denominamos como ética de la persona, la cual tiene que expresarse en las conductas que asume como empresario, como profesional, como juez y en cada circunstancia de su vida. En términos generales podemos afirmar que tanto la libertad como la responsabilidad están debidamente desarrolladas por la ley. La responsabilidad no significa responder ante la autoridad. Se trata de responder ante nosotros mismos, ante nuestra conciencia y ante la sociedad por lo que hacemos pero también por lo que dejamos de hacer. El silencio y la pasividad son los mojones del camino hacia la irresponsabilidad.
Los valores que determinan la ética de una persona usualmente están por encima de la ley misma. Casi siempre la ley fija el límite inferior para que una conducta sea considerada como no ajustada a la ética. Esta delicada cuestión genera las interminables discusiones acerca del acatamiento de la ley respecto de las objeciones de conciencia por razones éticas y morales que conducen a su desobediencia como en el caso de la eutanasia, los abortos provocados en clínicas y las excepciones al servicio militar, entre otras.
A propósito de este tema hemos vuelto a consultar estatutos y documentos fundacionales de varias entidades gremiales, a fin de establecer si existen sanciones y procedimientos para excluir a miembros que han quebrantado no solo los reglamentos internos sino los principios éticos que deben iluminar a un empresario. Todo ha resultado un completo fiasco, empezando porque muchos de tales documentos consideran que pagar impuestos es un deber ético, además de la multitud de conductas indefinidas que impiden concretar y endilgarle a alguien algo de responsabilidad por una falta contra la ética cometida en su condición de empresario. No se conocen casos de sanciones de un gremio a un afiliado.
Quizás el valor más ignorado, del cual ni siquiera la ley se ocupa y si lo hace es en el caso extremo de algunos delitos, es el denominado “autenticidad”, bien cada vez más escaso pero clave para estructurar la ética de un empresario.
Una persona es auténtica cuando es ella misma y no otra. Cuando se manifiesta como es y no con engaños. Cuando su comportamiento exterior es idéntico a lo que es en su interior. No actúa con falsedades, con máscaras que lo hacen ver como no es. Pedirle a los empresarios que para ingresar a un gremio tengan que practicar “principios éticos” como la concertación, reconocerle la remuneración adecuada a sus empleados y velar por la mejora de la calidad de vida de estos, y que con posterioridad el jefe del gremio abandone la concertación y la fijación de la remuneración mínima de los trabajadores y se margine de la búsqueda de una mejor calidad de vida para los trabajadores, para luego hacer bulla con su responsabilidad social, su disposición para hacer transacciones con guerrilleros y demás, es demostrar por acumulación de faltas de autenticidad una personalidad simulada carente de principios éticos.
A los restantes casos citados bastará con juzgarlos a la luz del valor de la autenticidad para saber que tan cerca o distantes pueden estar de una ética como empresarios.
El Gobierno quiere cobrar 25 pesos por cada litro de leche a los ganaderos para crear una bolsa de estabilización de precios.
La solución que propuso el Gobierno para aprovechar los excedentes de leche que hay en el país, no cayó bien entre los empresarios, que la calificaron como una medida que no soluciona los problemas estructurales que afronta el sector y al contrario estaría cobrando 25 pesos por cada litro de leche a los ganaderos.
“Imponer un impuesto de este tipo, va a afectar directamente a unos y otros con los precios. Lo que se debe anunciar son medidas estructurales y que beneficien a los ganaderos e industriales, pues programas sociales el sector ya desarrolla, entonces es hora de trabajarle a nuevos mercados”, dijo a EL NUEVO SIGLO el director de la Asociación Colombiana de Procesadores de Leche, Asoleche, Jorge Andrés Martínez.
“La industria láctea ya se encuentra vinculada a programas asistenciales del Gobierno, Alcaldías y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Incluso en donaciones a entidades de asistencia del Gobierno participa activamente por parte de la industria representada en Asoleche. Asimismo la industria láctea asume todas las cargas parafiscales legales y adicionalmente recauda 37 pesos por litro de leche para el Fondo Nacional del Ganado”, agregó el director Asoleche.
Por su parte la Presidenta de Fedecoleche, María Isabel Hidalgo, explicó que el nuevo impuesto podría ser el puntillazo final para el sector, que afronta múltiples problemas por los excedentes de leche en el país.
“La contribución perjudicará al ganadero productor, a la industria láctea y al consumidor final con una contribución de 25 pesos por litro de leche procesado en promedio, que financiará las exportaciones de leches y derivados, beneficiándose del gran total de industriales y cooperativas establecidas en el país, solo unas cinco empresas con capacidad exportadora”, dijo Hidalgo.
A Favor
Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, José Félix Lafaurie dijo a EL NUEVO SIGLO que califica la propuesta del Gobierno como necesaria, pues dichos fondos servirán para la compra de los excedentes de las cerca de 40 mil toneladas de leche almacenada, que serán de beneficio para los programas sociales que adelanta el Gobierno e incluso explorar nuevos mercados.
Por su parte, el presidente de Analac, Luís Alejandro Perea, hizo un llamado a los industriales para comprendan que dicho fondo será utilizado en beneficio de la misma industria, pues el utilizar dichos recursos para buscar nuevos mercados “es saber aprovechar los excedentes que existen de leche” dijo el dirigente.
A su vez, el ministro de Agricultura Andrés Fernández explicó que la propuesta fue diseñada ante la queja constante que los ganaderos del país le presentan al Gobierno. “Cerca de 40.000 toneladas en inventarios, sin mercado, derrumban los precios a nuestros ganaderos y están llevando a que la industria láctea abandone las compras de la leche en el país”, explicó.
“Con esta decisión, confiamos que la industria láctea vuelva a recoger la leche de nuestros ganaderos y continúe manteniendo un ingreso remunerativo para ellos” agregó Fernández.
Según el DANE, la producción de vehículos registró un crecimiento 0.4 por ciento en el primer trimestre de 2009.
Pese a la recesión por la cual atraviesa la industria nacional, en marzo la producción de vehículos registró un leve crecimiento de 0,4 por ciento, situación que no se presentaba desde julio pasado, cuando los períodos presentaron una constante en cifras negativas, registró el DANE.
Sobre este repunte el director de Expomotriz, certamen especializado que reúne el sector automotor en Medellín, Luis Alberto Moreno, explicó que dicha cifra tiene relación con la publicada por la Federación Nacional de Comerciantes –Fenalco- a marzo de 2009, que da cuenta de un aumento en las ventas de los vehículos de alta gama.
Según el informe de la Vicepresidencia de Automotores del gremio, el mercado nacional absorbió, a marzo de 2009, un total de 44.798 vehículos, frente a 54.325 del mismo período de 2008, cifra que representa una disminución del 17.54 por ciento.
“Si bien al analizar todo el año se ve una disminución en cuanto a las ventas, el comportamiento durante 2009 ha sido positivo y no ha sufrido caídas considerables, ya que en el mes de enero se vendieron en el país 13.848 vehículos, en febrero 15.626 y en marzo 15.324, mostrando una tendencia estable”, precisó Moreno y anotó que “las cifras consolidadas del primer trimestre se comparan en unidades con el mismo período del año 2006, el cual fue considerado como el tercer mejor año de la industria automotriz en Colombia”.
Ventas
Si bien se habla de crisis en el sector automotor, esta parece desvirtuarse con los resultados del estudio de Fenalco, que dan muestra de un crecimiento en las ventas de las llamadas marcas de gama alta, lo que se refleja en resultados de empresas como Audi, que aumentó sus ventas en 50 por ciento, y Mercedes Benz con 33.33 por ciento, mientras que firmas que venden vehículos en todos los sectores también crecieron, como es el caso de Hyundai, que aumentó sus ventas 12.57 por ciento, y Volkswaguen 10.75 por ciento.
En cuanto a las motocicletas, que tendrán también su protagonismo en Expomotriz 2009, que se realizará entre el 27 y el 31 de mayo en Plaza Mayor, Convenciones y Exposiciones de Medellín, la Cámara de la Industria Automotriz de la ANDI, muestra una caída en las ventas del 25 por ciento durante el primer trimestre del año.
“Durante este período, las cuatro principales ensambladoras de motocicletas, que representan aproximadamente el 80 por ciento de las ventas nacionales, pusieron en el mercado 71.067 unidades, comportamiento que tiende a mejorar, mucho más ahora cuando se conocen las noticias entregadas por el DANE, según las cuales las ventas de la industria en general aumentaron en marzo en un 4,1 por ciento, frente a igual mes del 2008”, agregó Moreno.
A pesar de las iniciativas del Gobierno para impulsar programas de empleo, los resultados que se han conocido de algunas actividades que son grandes generadoras de fuerza laboral, permiten establecer que durante este año aumentará el desempleo. Por lo menos eso es lo que arroja el sector de la construcción, gran proveedor de empleo, que en este primer trimestre presenta una desaceleración importante con una caída de 26,8 por ciento en las áreas licenciadas, frente al mismo periodo del año pasado.
Por eso no se explican las cifras que dio a conocer el Banco de la República, que asegura que entre enero y marzo de este año, el empleo total nacional había aumentado en 538.000 plazas por una razón: aunque en el periodo se perdieron 567.000 empleos asalariados frente al promedio del año 2007 (año de mayor crecimiento), en el primer trimestre de 2009 aumentaron los empleos no asalariados en 1.105.000 plazas, cifra comparada con el 2007.
Señala el Emisor que el país tiene un población trabajadora entre asalariados y no asalariados de 17.650.000 personas, guarismo que se ha incrementado en 538.000 trabajadores desde el 2007.
Sin embargo, otros indicadores muestran la situación laboral del país desde otra óptica. Según la gran encuesta integrada de hogares realizada por el DANE, en el primer trimestre de este año el desempleo aumentó por el debilitamiento de la economía, pero este incremento se debe a una ampliación de la oferta o participación laboral antes que a una destrucción de empleo.
De hecho, en los primeros meses del año éste siguió aumentando, aunque a una tasa baja y probablemente con un deterioro en su calidad y estabilidad, como lo sugieren lo resultados de las encuestas sectoriales.
Los asalariados
Como sucedió durante todo 2008, el empleo asalariado continuó contrayéndose, aunque a tasas menores que en 2008. Para el total nacional, la disminución del empleo asalariado está asociada únicamente con las caídas de los obreros y empleados del sector público, puesto que los empleados que reportan haber sido contratados por el sector privado, estarían aumentando ligeramente.
Para las trece ciudades sí se observó una caída de estos últimos. Así las cosas, la creación de empleo total se siguió concentrando en los trabajadores no asalariados, en particular en los que se ocupan por cuenta propia, que crecieron en términos anuales alrededor de 7,5 por ciento, tanto para el total nacional como para las trece ciudades principales.
De acuerdo con la posición ocupacional, el débil comportamiento en las trece principales ciudades durante el primer trimestre obedeció a las fuertes contracciones anuales registradas tanto por patrones como por empleadores, el empleo interno y los empleados del Gobierno, segmentos que en conjunto representan el 13 por ciento de la población ocupada. Así mismo, el empleo particular, principal componente del empleo asalariado y porción significativa del total, cae ligeramente. El crecimiento del empleo es jalonado únicamente por el núcleo no asalariado, es decir, los cuenta propia y los trabajadores sin remuneración (el 40 por ciento del total de ocupados).
Los rubros
Al descomponer el crecimiento del empleo por rama de actividad económica, se aprecia que en la industria manufacturera, transporte, almacenamiento y comunicaciones y en otras ramas de menor ponderación se presentaron caídas anuales de la demanda por trabajo. Por su mayor importancia en el total (18 por ciento), la industria manufacturera fue la que presentó la contribución negativa más pronunciada. Las ramas que aportaron al crecimiento de la ocupación fueron comercio, restaurantes y hoteles, actividades inmobiliarias y la construcción.
Con respecto al empleo en las ciudades, Manizales, Pasto, Villavicencio y Barranquilla, que en conjunto representan el 13 por ciento del empleo total, registraron caídas anuales de los ocupados en el primer trimestre. Los mayores crecimientos de la ocupación ocurrieron en Bucaramanga y Cartagena. Las tres principales áreas metropolitanas (Bogotá, Medellín y Cali), las cuales reúnen al 67 por ciento de los ocupados, exhibieron crecimientos que no superaron el 2 por ciento.
Al analizar el comportamiento de la tasa de desempleo frente al mismo trimestre del año anterior, se observa que las ciudades con mayores incrementos no son necesariamente las que registraron caídas en la ocupación. De hecho, Medellín, Cali y Pereira presentan el salto más grande en la tasa de desempleo, a pesar de los crecimientos en el número de ocupados. Esto estaría indicando una expansión de la oferta de trabajo aún mayor que la demanda laboral en dichas ciudades.
Luego de recibir el aval, el país deberá garantizar que vigilará las zonas denominadas de protección, con el fin de que por la frontera no logre entrar algún foco de dicha enfermedad.
Como reconocimiento por haber liderado por todo el territorio nacional un sistema sólido de control y vigilancia contra el aftosa, el próximo 29 de mayo la Organización Mundial de Sanidad Animal le otorgará a Colombia la certificación como libre 100 por ciento de aftosa, legitimación que le permitirá al país aumentar significativamente sus exportaciones de ganado. Así lo explicó a EL NUEVO SIGLO el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegan, José Félix Lafaurie.
En los últimos años, cerca de 128 países se han mostrado interesados por adquirir carne y leche producidas en Colombia, pero la ausencia de dicha certificación impide la comercialización de dichos productos. “Ahora tenemos un 73 por ciento del país declarado como libre de aftosa; lo que sucederá ahora es que nos van a certificar el 27 por ciento restante, con lo que todo Colombia estará libre de la enfermedad y podrá libremente enviar carne y leche a los países interesados en adquirirla”, explicó Lafaurie.
De acuerdo con Fedegan, la certificación les brindará a los ganaderos la posibilidad de ampliar hacia otros países sus exportaciones de carne, lácteos y material genético, por lo que en la actualidad el ICA adelanta negociaciones sanitarias con Chile, Rusia, México y Estados Unidos, para el comercio de estos productos.
“Igualmente esta certificación es lograda en un gran momento para la ganadería en Colombia, que en los últimos años simultáneamente ha trabajado por aumentar su productividad; por ejemplo, el rendimiento en canal de los bovinos aumentó, entre 2005 y 2008, en 6.5 por ciento para los machos y 7 por ciento para las hembras. Dichos comportamientos se pueden atribuir a los programas establecidos en el Plan Estratégico de la Ganadería Colombiana –Pega- 2019, ejecutado por Fedegan, que ha permitido mejorar la competitividad ganadera con base en tres aspectos fundamentales: la nutrición animal, el mejoramiento genético y el manejo adecuado de los bovinos”, agregó el dirigente.
Prevención
Luego de recibir el aval, el país deberá garantizar que vigilará las zonas denominadas de protección, con el fin de que por la frontera no logre entrar algún foco de dicha enfermedad. Dichas zonas son el oriente de Norte de Santander y algunos sectores del departamento de Arauca, que se llama zona de alta vigilancia.
“Estas zonas presentan mayores dificultades por encontrarse en la frontera con Venezuela, una nación que busca copiar nuestro modelo para erradicar la fiebre aftosa”, explicó Lafaurie.
Los productores de leche en Colombia prendieron las alarmas ante la propuesta de Fedegan y el Ministerio de Agricultura de establecer una contribución de 30 pesos por litro.
La Presidenta de Fedecooleche, María Isabel Hidalgo, manifestó que el nuevo impuesto podría ser el puntillazo final para el sector que afronta múltiples problemas por los excedentes de leche en el país.
De acuerdo con la dirigente actualmente los inventarios ascienden a 25 mil toneladas de leche pulverizada, cuyo valor podría ser de 200 mil millones de pesos.
La Presidenta de Fedecooleche afirmó que los cerca de 70 mil millones de pesos los pretenden utilizar para compras asistencias y para fortalecer las exportaciones de leche.
Añadió que esta propuesta es perjudicial para el desarrollo de la cadena láctea colombiana, al generar sobrecostos y pérdida de competitividad.
Dijo que la situación es tan crítica que la demanda registra en el país una caída del orden del 8 por ciento de acuerdo con el Ministerio de Agricultura.
Finalmente, comentó que esta no es la solución estructural a los problemas que afronta la cadena láctea, mientras que sí afecta los costos del pequeño y mediano productor de leche.
Aunque algunos sectores creen que la desaceleración de la economía ya tocó fondo y que de ahora en adelante viene una recuperación, este ligero respiro no frena en seco la caída del crecimiento.
Según varios analistas consultados por EL NUEVO SIGLO, el Producto Interno Bruto, PIB, para este año estaría rozando el 0,5 por ciento con una tendencia a la baja.
“Los resultados que arrojó la industria en marzo, son un espejismo porque no tienen en cuenta que es uno de los periodos cuando menos trabaja la gente por la Semana Santa y donde se consume alimentos y otros servicios, pero eso no demuestra que las cosas hayan cambiado, como para que algunos gremios y el Gobierno estén lanzando las campanas al aire”, indicó el ex ministro Eduardo Sarmiento, actual decano de economía de la Escuela de Ingeniería Julio Garavito.
Para Sarmiento la recesión de la economía empezó hace año y medio debido al modelo económico que implementó el Gobierno y que más adelante coincidió con el efecto de la crisis financiera global que ha afectado a todos los países.
Una muestra de que la situación de algunos sectores sigue siendo negativa fue la que arrojó la actividad del comercio minorista, que en el acumulado del año presenta cifras adversas.
Según los analistas del Bancolombia, la proyección del crecimiento de la economía continúa a la baja debido a que “responden a una continuación de la tendencia de bajo crecimiento en el producto durante el primer semestre del año y leves recuperaciones en la segunda mitad del año, asociadas más a factores de tipo estadístico, y en menor medida a las medidas anticíclicas que se han tomado hasta el momento tanto en política monetaria como fiscal”.
Mal en ventas
Con respecto a las ventas minoristas del comercio, estas han presentado una aceleración en el ritmo de deterioro, a pesar del efecto de días hábiles como el de la Semana Santa en Marzo, al pasar de un crecimiento interanual de -4.13 por ciento en febrero a 7.09 por ciento en marzo, ya que la variación mensual, aunque fue positiva (+4.96 por ciento y 7.97 por ciento excluyendo vehículos), fue inferior a la presentada en marzo 2008 (8.3 por ciento y 11 por ciento).
Sin embargo, el resultado continúa siendo de caída en las ventas, a pesar de la recuperación marginal en marzo. En el año corrido, las ventas minoristas sin combustibles caen 5.2 por ciento, y sin incluir las ventas de vehículos el crecimiento es de -2.45 por ciento. Contrario a lo que venía ocurriendo en meses anteriores, la mayor contribución a la baja proviene de la venta de alimentos y bebidas no alcohólicas, que caen 8.1 por ciento, y en segundo lugar de las ventas de vehículos, que caen 18.2 por ciento respecto a marzo 2008.
Mientras tanto, los Libros, papelería, periódicos y revistas, presentaron el mayor incremento en sus aportes al alza; luego de cuatro meses de crecimientos negativos, presentaron un crecimiento de 2.73 por ciento, algo similar ocurre con los repuestos y accesorios para vehículos, que después de 2 meses con crecimientos negativos habrían presentado un crecimiento de 5.4 por ciento a marzo.
El calzado y los artículos de cuero continúan presentando crecimientos positivos en sus ventas, y unidos a las ventas de equipo de informática son los que mayor aporte al alza presentan sobre las ventas totales con crecimientos de 7.7 por ciento y 8.97 por ciento respectivamente.
De otro lado, el empleo en el comercio, que había presentado un menor deterioro que el de la industria, registra también un deterioro más marcado y acumula 4 meses de crecimientos negativos. En marzo el empleo en el comercio se habría reducido 2.27 por ciento respecto al mismo mes de 2008, y al igual que las ventas totales el decrecimiento fue mayor al de febrero, cuando cayó 1.23 por ciento.
Ante este panorama, los analistas esperan que se presente una mayor reducción de las tasas de interés por parte del Banco de la República en su reunión de pasado mañana.
Cada vez que el ministro de defensa de Colombia enciende su verbo hacia Venezuela o contra el presidente Hugo Chávez, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, Pedro Sayago Rojas se pone tenso. Una vez lo llamó: "Ministro, no se me ponga bravo. Usted habla como periodista. Eso es muy delicado", cuenta en su oficina, en el corazón comercial de la ciudad.
En la frontera todo se siente.
"Lo que diga el Presidente, ahí en su programa de los domingos. Y Bogotá, que se la pasa peleando", todo tiene un impacto en el comercio. Si Chávez reduce el cupo Cadivi, si se cierra la frontera un minuto: "Él sabe, el presidente Chávez sabe, que si nos crea un obstáculo en la frontera, nosotros lo sentimos terriblemente".
Como lo sienten los empresarios criollos que cada vez más presionados en el país, buscan alternativas para sus negocios en Colombia. Y de eso sabe Sayago.
El directivo es economista y fue secretario de planeación de la Gobernación en 1991. Hoy defiende a capa y espada la Unidad Especial de Desarrollo Fronterizo, que le da a Cúcuta completa autonomía, prácticamente de caras al mundo. Si Bogotá siente el látigo de la crisis financiera mundial, San José de Cúcuta se levanta en un inesperado boom económico.
Sayago defiende el área metropolitana binacional, en referencia a Ureña y San Antonio, territorio difuso que comparten por el comercio, ambas naciones: "Nosotros siempre hemos considerado que estamos en una situación creada de hecho".
Para él, la economía en la frontera es un "laboratorio económico permanente".
Rubiela, su asistente, entra a la oficina para traer café. Sayago sostiene la taza de "tinto". Bebe y al regresarla al plato, se lee: "Café de Colombia". Obvio.
Allí, en su despacho, con los retratos de Francisco de Paula Santander y de Simón Bolívar, Sayago repite: ¿Qué culpa tiene Cúcuta? Qué culpa tiene San José de Cúcuta de ser frontera con Venezuela y de haberse beneficiado de las medidas económicas, que restringen el cambio de divisas en ese país.
"Cúcuta no tiene la culpa de que el presidente Chávez haya dado una tarjeta de cinco mil dólares y que en cada familia, mamá, papá, hijos y abuela, pudiera cada uno gastar esa cantidad", aunque ya vaya por la mitad. De eso, bromea Sayago, tampoco se puede culpar a San José de Cúcuta.
"Chávez le multiplicó por dos el poder de compra a los venezolanos". Y como él insiste, "Cúcuta no tiene la culpa de que para venir de visita no se necesite visa ni pasaporte". Nomás llegar a San Antonio del Táchira, y cruzar el río.
Listo. Sin el roaming internacional, la recepción de los celulares muere, los acentos de los ciudadanos cambia, y el venezolano se transforma, así, en turista.
Aparece McDonalds, que llegó a la ciudad frontera hace un año y el centro comercial Ventura Plaza, que no tiene más de dos funcionando. Cúcuta no es la misma.
Control de cambio
"Se cree que el cambio de la ciudad es sólo por Cadivi y no es así"
Sayago sostiene una tesis de planificación, para explicar el crecimiento de la capital del departamento del Norte de Santander.
¿San José de Cúcuta no se llama en realidad Ciudad Cadivi?
- Mire, hay varios elementos a considerar que explican el fenómeno. Lo primero que tiene que ver como referencia es la Constitución de 1991. Allí se establecen las características del sistema económico colombiano, fundamentado en la propiedad privada, en la consolidación de inversionistas, de propietarios de capital, abierta a la globalización y con principios de competitividad internacional. Según el índice Doing Bussines (haciendo negocios), Cúcuta es la sexta ciudad del país con el mejor clima para negocios de Colombia.
¿Cadivi no tuvo nada que ver con su crecimiento?
- Es que ese fue un fenómeno transitorio, de apoyo a la sociedad venezolana, para mejorar la capacidad de compra en el exterior. Lo que le digo es que la tarjeta Cadivi vino después. El desarrollo de la ciudad obedece a toda una estrategia, que buscaba resolver un problema que tiene la economía colombiana.
¿El comercio informal?
- Nosotros hablamos de la "informalidad empresarial". Lo que pasaba es que se obstaculizaba tanto las oportunidades de negocios y de empresa en el país, que el empresario se veía abocado a ser informal, a eludir todas las responsabilidades laborales y de pago de impuestos. Eso llevó a las Cámaras de Comercio a hacer un compromiso con el Gobierno para mejorar la situación.
-¿Qué resultados tuvieron?
- Usted sabe que las Cámaras de Comercio colombianas administramos el registro mercantil hace
años. Somos entidades de derecho privado y administramos el registro público por delegación del Estado. Utilizamos esos recursos para promover el desarrollo regional. Diferente a Venezuela, donde las Cámaras son agremiaciones privadas. Además, estamos conscientes de que las cámaras de comercio allá tienen el problema de Chávez.
-Así que es facilito abrir una empresa en Cúcuta.
-Hemos creado centros de atención empresarial. Toda empresa nueva viene para acá y en 15 minutos sale el empresario listo. Tenemos todos los procesos automatizados. Eso forma parte de una nueva cultura empresarial.
Queremos tener un buen clima de negocios en la ciudad, oportuno para todo el mundo.
¿Con un ambiente así, los venezolanos no han establecido sus negocios en Cúcuta? - Vea, por ejemplo ayer estuvo la Cámara de Comercio de Mérida hablando conmigo. Estamos en conversaciones. ¿Por qué? Porque ellos ven que cada día la actividad económica en Venezuela se reduce. El sector privado se ve más presionado y están buscando alternativas y alianzas de inversión colombo-venezolanas, para establecer sus empresas en Cúcuta e invertir en la ciudad. Esas oportunidades se empiezan a dar.
Como Colombia está abierta constitucionalmente, eso nos permite estar habilitados en términos económicos para negociar con todo el mundo. Hacer una exportación es fácil. Nos hemos empeñado en reducir tiempos. La ciudad hoy, más que nunca, aprovechará las oportunidades que le ofrezca Venezuela o cualquier parte del mundo.
Comercio binacional
"Hay dos sistemas económicos enfrentados"
Todos los días, Sayago se comunica con sus pares venezolanos. En medio del encuentro, por ejemplo, recibió llamadas para finiquitar reuniones con empresarios de San Cristóbal y San Antonio.
"Los gobiernos crean los mecanismos y la sociedad los aprovecha de la manera como crea oportuno hacerlo", retoma el tema Cadivi y su impacto en el intercambio entre los dos países.
¿De qué manera afecta la política el comercio? - Hay cosas de la frontera que Caracas y Bogotá no entienden. Las relaciones son históricas. Hay elementos familiares. La mayoría de los presidente de Venezuela eran del Táchira. Eso fue un factor muy importante. Tiene el ejemplo de Virgilio Barco y Carlos Andrés Pérez, uno de Cúcuta y otro de Rubio.
Sayago pone de ejemplo el reloj del ferrocarril que antaño unió a los dos países. "Nos pusimos a hacer carreteras y con las carreteras nos pusieron aduanas. En lugar de integrarnos, nos desintegramos. Nos colocaron puentes, una línea fronteriza. Pero de todas formas las relaciones fluyen".
En las calles de Cúcuta corre un lema gubernamental: "Volvemos a ser ciudad", acuñado por el alcalde Ramiro Suárez, quien pagó cárcel por acusaciones de los paramilitares, pero que hoy, alejado de su cargo, recobró la libertad.
Todos los cucuteños lo recuerdan. Sayago, también. "Él propició el cambio de la ciudad. Hizo un programa de movilidad y un centro comercial a cielo abierto", que es en realidad, la remodelación de los comercios del casco central de la ciudad. En las noches están iluminados y en las tardes van a ritmo del vallenato de Rafa Escalona.
A Suárez también le adjudican la modernización del equipo Cúcuta Deportivo, cuya victoria al Boca Juniors, en la Copa Libertadores, todavía arranca suspiros.
La fuerte caída de las ventas externas del país ha profundizado la recesión de la industria, tanto de la producción como de las ventas. Así lo señalan los expertos, al indicar que Colombia debe mirar hacia otros mercados no solo para impulsar las exportaciones sino para cubrir la demanda de varios sectores que podrían reactivar la situación de la industria manufacturera.
Para los analistas del Bancolombia, “este hecho supera las puras consideraciones de oferta y demanda de dólares; hace referencia al efecto que algunos de nuestros mercados de destino pueden tener sobre la producción, sobre todo industrial, y sus efectos sobre el empleo en el país, así como sin duda hace parte de las mayores caracterizaciones del riesgo que han señalado agencias como Fitch, para el caso de Colombia”.
Pero asimismo, los hechos también hacen referencia a consideraciones estratégicas del desarrollo económico y bienestar, a ser un elemento central de la política económica a través del diseño de la política comercial.
Los analistas indican que para Colombia como para la región, hay dos factores que deberían tenerse en cuenta en las perspectivas: lo primero es que Estados Unidos es el principal socio comercial y que, en medio de la crisis, las importaciones de bienes originados en América Latina vienen cayendo un 34 por ciento, con las de Venezuela cayendo 50 por ciento, siendo el mayor afectado, y con Chile cayendo un 18 por ciento como el menos golpeado, pero aun así con una caída de una magnitud considerable.
Participación
La segunda consideración es que en los próximos 5 años el mundo en desarrollo habrá superado a las economías avanzadas no sólo en su contribución al crecimiento mundial, sino por sobre todo en cuanto a poseer más del 50 por ciento en la participación del crecimiento, señalando un cambio en el orden económico internacional.
En ese orden de ideas habría que pensar y reformular a dónde debemos centrar nuestra visión de país para escoger los lugares donde deseamos vender; y segundo, deberíamos proponernos producir y comercializar bienes y servicios para llegar a nuevos mercados. Una de las grandes debilidades de la región es su bajo nivel de comercio intra-regional; siempre se ha aducido que son economías muy similares y con fortalezas y productos parecidos.
Los expertos del Bancolombia manifiestan que “sin duda, Colombia es uno de los grandes países de la región que tiene una baja integración comercial mundial, pero cuyo problema además es tenerla muy concentrada en países que por diversas razones no parecen tener mayor perspectiva de estabilidad económica de sus exportaciones, lo cual afecta nuestra estabilidad de ingresos”.
Un estudio de esa entidad sobre las ventas externas por sectores a comienzos de 2009, permite concluir que el golpe ha sido grande sobre las exportaciones de bienes primarios, producto de la fuerte caída en los precios, exceptuando el caso del carbón. Señalan que el comportamiento ha sido más positivo en los productos agro-industriales, que al menos vienen creciendo, principalmente gracias a los derivados del café y en menor medida por el azúcar.
Destacan, por otra parte, las caídas en la industria liviana, siendo dramático el desempeño de los textiles, las manufacturas de cuero y los productos de plástico, así como el mal desempeño de la industria básica por una fuerte contracción de la metalurgia y los productos químicos básicos, y de las ventas de las ventas externas de la industria automotriz.
A pesar de la buena temporada de precios por subsectores, los cafeteros están empleando menos personas.
La tendencia sostenida desde el año 2007, por la cual los empresarios del sector agricultor afirman que se afronta un imparable aumento del desempleo, continuó durante el primer trimestre de 2009, explicó la Encuesta de Opinión Empresarial Agropecuaria (EOEA) que realiza la Universidad de los Andes.
De acuerdo con el sondeo, las respuestas revelan un incremento de los productores que afirman haber disminuido la mano de obra utilizada en el primer trimestre de 2009, al pasar del 19, en el último trimestre del 2008, al 23 por ciento en esta medición.
En contraste, al preguntar si aumentó la mano de obra las respuestas obtenidas pasaron del 17,3 por ciento en el cuarto trimestre de 2008, al 15 por ciento en el primer trimestre del 2009.
Por subsectores, en el caso del café la situación sobre empleo de mano de obra es preocupante. El balance entre el aumento y la disminución de la ocupación de esta fuerza laboral presenta una tendencia negativa pronunciada, registrando una cifra de -38,1 por ciento para el primer trimestre del 2009.
Lo anterior no debe interpretarse como una disminución en el empleo de mano de obra en ese porcentaje, pero sí como la proporción de productores que están dejando de utilizarla, que supera considerablemente a los que indican que sí la están aumentando. Una posible explicación para el caso de este grano puede ser la renovación de cafetales y el clima no favorable.
“Esta situación es un llamado de alerta para analizar lo que está sucediendo con la mano de obra en el sector cafetero, sobre todo cuando se está pasando por una situación de precios internacionales altos debido a una disminución de inventarios en los países productores, pero que coincide con un período bajo de producción en el país”, agregó el informe.
Consumo interno
Con respecto a los productos agrícolas destinados principalmente al mercado interno, conformado por cultivos transitorios, la proporción de productores que contestan que están disminuyendo la utilización de la mano de obra frente a los que responden que la están aumentando es superior, dando como resultado un balance negativo para todos los trimestres de la serie en cultivos semestrales de clima frío (papa y hortalizas) y los de economía campesina (cacao, plátano, caña panelera y yuca).
Para los cultivos semestrales de clima cálido (arroz, algodón, maíz, soya y sorgo) la ocupación de la mano de obra se mantiene estable. Solamente se presenta un balance negativo para el primer trimestre del 2009, el cual puede estar asociado con un clima no favorable y también con la disminución en el área sembrada de algodón por las dificultades en el ajuste tecnológico de las semillas respecto a los suelos destinados para este tipo de cultivos.
El Estado debe revisar las medidas de política agrícola que se han venido implementando, debido a que no están dando los efectos deseados de reactivación del sector.
Si la situación económica del sector agropecuario continúa deteriorándose y se acentúa dada la recesión económica, la pérdida de bienestar de los hogares campesinos aumentará al incrementarse el desempleo, como lo muestra la EOEA. Los empresarios del agro están respondiendo cada vez que se les pregunta sobre la mano de obra utilizada en sus actividades, que el número de personas que ellos ocupan es menor, con el agravante que la crisis afecta en forma diversa a las regiones y que la movilidad de estos trabajadores es limitada.
Se cuenta en algunos anecdotarios que durante la primera mitad del siglo pasado, la bulla producida por las peticiones de los empresarios al gobierno, era de tal naturaleza y tan grande su estridencia que no obstante encontrarse por segunda vez ocupando la Presidencia de la República el doctor López Pumarejo, atormentado con ello y para aligerarse de las cargas propias del oficio, decidió pedirles a los empresarios que se organizaran y que a continuación, procedieran a designar a un vocero que los representara y con el cual él pudiera dialogar, discutir o fijar los términos de sus desacuerdos, iniciativa que dio origen a la Asociación Nacional de Industriales. El Presidente López consideraba útil para lograr la gobernabilidad en su segundo periodo, poder tener como interlocutor en el sector empresarial a un líder el cual, reunidas algunas condiciones especiales en su personalidad, además tuviera la capacidad para domeñar a su clientela, bien por las zanahorias conseguidas con el gobierno así como por las cajas destempladas que el interés general y las conveniencias nacionales impusieran. López el Viejo intentaba trazarle unas rayas infranqueables a las presiones indebidas, al lobby irracional y a la intromisión ilegítima de los particulares en los asuntos del Estado. De pronto por andar en éstas no se percató de lo que acontecía con su primogénito y aquí apareció otro problema que tendería hoy a hacer metástasis.
El modelo creado funcionó muy bien tanto para los gobiernos que sucedieron al de López como para el sector empresarial, durante un lapso de casi cincuenta años al final de los cuales, el país vio descuadernar su Carta, complicar su situación política y social, lo cual paralizó la atención empresarial permitiendo además, el advenimiento de algunos pesos ligeros, dominados por el “síndrome de las vedettes” quienes se apoderaron de la vocería gremial. Estos extraviaron la brújula y perdieron el norte de los intereses que dicen representar. Una prueba es su estólida presencia ante la delicada controversia que vive el país, respecto de la cual el gobierno debe adoptar decisiones rápidas que le permitan recomponer y sanear las finanzas públicas. Y donde antes muchos aportaron inspiración creadora, hoy solo se perciben oscuridad y de confusión.
La posibilidad que ha consagrado nuestra tradición política consistente en que los empresarios aporten dineros para la financiación de las campañas, en especial la que permite la escogencia del gobernante, no fue considerada como el pago anticipado de un inmoral derecho a cogobernar. Desde luego que hasta en este campo el país está haciendo agua. No hace muchos años un novel candidato a la presidencia tuvo que abordar un jet privado con destino a las riveras del río Hudson, para dejarse conocer de un poderoso patrocinador y poder asegurar así una cuantiosa financiación para su campaña y su resonancia en algunos medios. No obstante que este último caso ya refleja un deterioro de las zonas infranqueables por parte de particulares, no se tienen recuerdos acerca de la exigencia de mayores contraprestaciones.
A fin de mantener una conveniente distancia entre empresarios y gobernantes, aquellos han optado por expresarse a través de los gremios que financian y manipulan, no solo porque se despersonalizan las pretensiones sino que el tamiz de expertos por donde suelen pasar, puede darles una mayor consistencia y racionalidad. Por ello resulta inexplicable que un importante empresario que paga cuotas de afiliación por sus empresas en no menos de cinco gremios, hubiera preferido salir a la palestra hace unos días para proponer trasladarle a hasta a los enclenques trabajadores de salario mínimo, la pesada carga que soportan sus hombros y que bajo el nombre de impuesto de guerra le ha permitido al país atender a los costos de recuperar la paz. Cree el banquero que involucrando a los del salario mínimo en el pago del impuesto, el tamaño de su obligación actual disminuirá.
No cabe la menor duda acerca de que el Presidente del Grupo Aval está dándole una zurra al gobierno y al Congreso, pues al considerar la posibilidad de la extensión del impuesto a todos los miembros de la comunidad nacional, uno y otro habrían probado su ineptitud respecto del mandato constitucional que nos obliga a todos a contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado, dentro de conceptos de justicia y equidad, tal como lo sostiene la Constitución en el artículo 95. Si no es esto lo que pretendió decir el empresario, entonces solo cabria la posibilidad de pensar que sus inquietudes ignoran los principios de equidad y justicia que la Carta ha establecido como fundamento de nuestros impuestos, caso en el cual debería intentar alguna acción de inconstitucionalidad del tributo que lo atormenta y que fue creado justamente para colocarlo en cabeza de quienes más tienen, como desarrollo del principio de justicia distributiva que también ilumina nuestro sistema tributario.
Alguien que posa de ser más inteligente que el banquero propone la eliminación del impuesto de guerra para sustituirlo por un aumento en el monto del IVA, ante lo cual el gremialista de los comerciantes intenta defender su territorio mediante la poco creíble defensa que realiza en favor de quienes devengan salario mínimo y quienes no podrían asumir el pago de semejante tributo. Las que suenan como propuestas más racionales son aquellas que se orientan a buscar un examen a fondo de las concesiones o gabelas tributarias que se han realizado a favor de algunos sectores, (entre otras a las cuarenta y tantas zonas francas), las cuales en su conjunto superarían en varios billones el producido de las últimas reformas tributarias hechas en el país. El tesoro del impuesto de guerra no tiene límites ni mayores condiciones para su utilización y esto no pareciera preocupar a los ilustrados hacendistas del momento.
No obstante queda el consuelo de que nadie discute la necesidad de arbitrar mayores recursos con destino a financiar la guerra, pues entre sentencias de la justicia ordinaria sobre las operaciones militares, las pretensiones de las ONG, los llamados falsos positivos y las incesantes acciones bárbaras de los terroristas, el conflicto armado da muestras de buscar prologarse en el tiempo y de continuar permeando aquellos estamentos que hasta no hace mucho eran la garantía de la supervivencia de nuestro sistema democrático.
Los plazos solo deberán ser aplicados desde el momento en que los organismos autorizados implementen el sistema de categorización.
El proyecto que anunció el Gobierno que permitirá dividir por categorías la adquisición de licencias de construcción y así agilizar su aprobación en las Curadurías, podría llegar a demorarse hasta 18 meses en su implementación, informó la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol.
De acuerdo con el gremio, aunque el decreto rige desde su publicación, este deberá ser aplicado desde el momento en que las Curadurías Urbanas implementen el sistema de categorización, para lo cual tienen un plazo de hasta dieciocho meses.
Camacol considera que “los diferentes beneficios financieros establecidos en el transcurso del año por el Gobierno son acertados para darles en el corto plazo un nuevo impulso a la demanda de vivienda nueva y a la compra de materiales para la adecuación y remodelación. En cuanto a la adopción de un sistema para la optimización del trámite de licencias urbanísticas, se espera que surta efecto en un mayor tiempo pues, aunque el decreto rige desde su publicación, los plazos solo deberán ser aplicados desde el momento en que las Curadurías Urbanas implementen el sistema de categorización, para lo cual tienen un plazo de hasta dieciocho meses”.
Sobre el tema, el viceministro de Vivienda Luis Felipe Henao aseguró que la espera y el proceso valdrán la pena, pues de 65 días que se está demorando una licencia promedio, pasará a 20.
Otro aspecto que Henao destacó del Decreto es que fija términos para decidir sobre la apelación de una licencia de construcción.
“Antes no había un término para que las Secretarías de Planeación se pronunciaran al respecto. Por eso, lo que hicimos fue determinar un plazo máximo de dos meses. Si en ese término no hay ningún pronunciamiento, el acto quedará firme y se acudirá a las sanciones de rigor”, explicó el Viceministro.
Categorías
Sobre las categorías, el Decreto las identifica de varias formas: de alta complejidad, en las que se incluyen las licencias para áreas de más de 5.000 metros cuadrados.
De media-alta complejidad, que incluye áreas de construcción entre 2.000 y 5.000 metros cuadrados.
La norma aclara que para estas dos se evaluará si tienen características estructurales diferentes a lo dispuesto en la Norma Sismo Resistente (NSR-98).
Finalmente, el Decreto identifica otras categorías de licencias: de media complejidad, para áreas entre 500 y 2.000 metros cuadrados y de baja complejidad, que corresponden a las áreas de construcción de menos de 500 metros cuadrados.