sábado, 31 de enero de 2009

Otros 182 mil trabajadores perdieron su empleo en 2008


Para este año se espera que ante la crisis económica y el cierre de muchas empresas, se incremente el número de desempleados.

Alejándose cada vez más la meta del Gobierno de llevar a un solo digito la tasa de desempleo nacional, el número de personas que perdieron su trabajo el año pasado fue de 182.000. De acuerdo al informe oficial del Departamento Nacional de Estadística, Dane, el porcentaje de desocupados registrado en el 2008 fue de 11,3 por ciento cuando el 2007 había sido de 11,2 por ciento, (1.917.000 desocupados frente a 2.099.000 del último año).

De acuerdo con la entidad de estadística, la tasa de ocupación fue de 51,9 por ciento frente a 51,8 por ciento del mismo periodo del año inmediatamente anterior. Lo que equivale a que el número de ocupados disminuyó en 237.000 personas y la población económicamente activa en 106.000 personas.

Esta cifra anual fue presentada luego que el Dane reportara que en el último mes de 2008 la tasa de desocupación nacional registró 10,6 por ciento, aumentando 0,7 puntos porcentuales frente a la del mismo mes de 2007, cuando reportaba 9.9 por ciento.

Por su parte, en diciembre la tasa de ocupación fue 52,2 por ciento, inferior en 0,2 puntos frente a la registrada en diciembre de 2007 (52,4 por ciento). La población ocupada aumentó en 336 mil personas y los inactivos aumentaron en 163 mil personas.

Para las 13 principales ciudades, donde se encuentran los más importantes centros productivos de la economía, en 2008 la tasa de desempleo fue 11,5 por ciento superior en 0,1 puntos a la registrada en el mismo periodo del año anterior (11,4 por ciento). Para el último mes de 2008 el nivel de desocupación llegó a 10,9 por ciento cuando en 2007 había sido de 10,2 por ciento. Por su parte, los ocupados suman 8.5 millones, mientras los desocupados son de 1,04 millones.

Ciudades

En las trece principales ciudades y áreas metropolitanas, para el último mes del año la tasa de desempleo fue 10,9 por ciento, frente a 10,2 por ciento registrada en el mismo mes de 2007. La tasa de ocupación 54,8 por ciento. Comparado con diciembre de 2007, el número de desempleados aumentó en 85 mil personas, el número de ocupados registró un aumento de 116 mil personas, la población económicamente activa aumentó en 201 mil personas y los inactivos aumentaron en 85 mil personas.

También, durante el trimestre octubre-diciembre de 2008, la desocupación nacional fue de 10,5 por ciento, siete décimas por encima a igual periodo de 2007.
Durante 2008, Ibagué (Tolima), fue la capital que más albergó desempleados, seguida de Manizales y Pereira, mientras que Bucaramanga (Santander), Cúcuta (N. de Santander) y Bogotá mantienen los menores niveles de desocupación.


jueves, 29 de enero de 2009

Pronorco


RESEÑA INSTITUCIONAL

La Promotora Norte Santandereana de Infraestructura Para La Competitividad es una asociación civil sin ánimo de lucro, de participación mixta y carácter privado, fundada en agosto de 2008 con el liderazgo del Gobernador William Villamizar Laguado, la anuencia del legislativo departamental; el esfuerzo mancomunado de diferentes y diversos actores que han desarrollado la minería en Norte de Santander y el eco organizativo y visionario del Ministerio de Transporte.

Ha sido concebida como una asociación amplia y dispuesta a que se le sumen nuevos actores sociales, puesto que se adoptaron todas las medidas al alcance para que su conformación y posterior desarrollo se implemente de manera abierta y democrática, en aras que todos y cada uno de los gremios norte santandereanos vinculados a la exportación, así como otros industriales del carbón y los productores de otros bienes y materias primas del Departamento que así lo deseen, puedan hacer parte de ésta.

El Desafío Misional

La misión encomendada a esta organización empresarial consiste en ser la entidad que mejor promueve y gestiona inversión pública y privada para el desarrollo de proyectos de infraestructura que aumenten la competitividad de Norte de Santander para que conecten eficazmente y a bajos costos a nuestro territorio con los océanos Atlántico y Pacífico a través del territorio colombiano.

Adicionalmente, en aras de apalancar económica y finacieramente el desarrollo de dichos proyectos y entendiendo que es Norte de Santander un departamento minero, se le ha asignado un papel dinamizador y promotor del mejoramiento de la productividad de la minería regional, para que el volumen de la oferta exportable departamental sea creciente; y por ende le abra un espacio natural para contribuir en la gestión de proyectos de inversión para el desarrollo de la red vial terciaria, de ampliación de la cobertura eléctrica y de cambio tecnológico, que faciliten el crecimiento de la minería actual del Departamento.

El Plan y Los Hechos

Sobre la base de alianzas y eficiencia para ganar el desafío, actualmente, ha empezado la fase de estudios para determinar la estructuración de la ruta eficiente que conecte al departamento con el Atlántico colombiano y para ello ha planeado estudiar las posibilidades de localización en el Río Magdalena del Puerto Fluvial del Nororiente, y de un Puerto Marítimo para la Competitividad de Norte de Santander.

Igualmente, su plan consiste en estudiar y estructurar la articulación regional al Sistema Férreo Central mediante la gestión de una Plataforma Multimodal que en el Cesar permita la transferencia de la oferta exportable que haga tránsito desde Cúcuta y circule en trenes carreteros por la Transversal del Catatumbo y / o el desarrollo de un corredor férreo que, partiendo desde Cúcuta, llegue al citado sistema férreo circulando a través de la región del Catatumbo.

En esta labor y como producto de entender la importancia para el momento actual y el futuro económico inmediato regional, se ha sumado a las voces regionales que propenden por la asignación y urgente aplicación de recursos frescos para el mantenimiento y mejoramiento de la vía Cúcuta – El Zulia - Sardinata – Ábrego – Ocaña; y ha destacado la importancia y oportunidad de aplicar recursos suficientes y necesarios para que en un plazo inferior a dos años, la Transversal del Catatumbo y la vía que de Cúcuta lleva a Tibú, estén adecuadas para el tránsito de trenes carreteros.

Pronorco es, pues, una realidad empresarial que como alianza entre lo público y lo privado, coadyuva a la gestión del Desarrollo Regional.



Las inversiones salvaron utilidades de aseguradoras


La desaceleración de la economía, que algunos expertos estiman entre el 2 y el 3 por ciento anual, repercutirá este año en un estancamiento en el número de pólizas colocadas.

Si no hubiera sido por las inversiones del portafolio y el rendimiento de las reservas, el año pasado hubiera sido siniestro para las compañías de seguros. Sólo en el resultado propio del negocio de los seguros, las cifras fueron negativas con respecto al año anterior. Esto significa que los desembolsos para cubrir las indemnizaciones por siniestros de los asegurados, sumado a los gastos necesarios para el funcionamiento, superó los ingresos por primas, generando una pérdida técnica de 690.000 millones de pesos.

De acuerdo con Fasecolda, el gremio que agrupa a las empresas de seguros en Colombia, terminó el 2008 con un resultado positivo debido a las utilidades que se obtuvieron por las inversiones del portafolio de reservas de las compañías aseguradoras. El producto de las inversiones fue de 1,5 billones de pesos, cerca del doble de lo alcanzado en el 2007. Este se originó por el aumento en el tamaño del portafolio de reservas, que respalda las obligaciones de las compañías y al mayor rendimiento contable por la valoración a precios de mercado de los títulos de deuda pública.

El rendimiento de inversiones permitió no sólo compensar el resultado técnico negativo, sino incrementar las utilidades de la industria aseguradora en el 2008, que alcanzaron un total de 707.000 millones de pesos frente a 418.000 millones del 2007.

Referente al ramo de automóviles, el año pasado no fue positivo. No obstante que el número de vehículos asegurados aumentó en un 8,7 por ciento, alcanzando 1’366.781 automotores, las menores ventas de vehículos y la fuerte competencia en tasas hicieron que el crecimiento en el valor de las primas fuese solo del 3,5 por ciento anual y estuviera por debajo del crecimiento de los siniestros, generando un deterioro en el resultado técnico del ramo al finalizar el año 2008.

Con respecto al seguro obligatorio SOAP, a diciembre de 2008 el número de vehículos asegurados fue 4.5 millones, de los cuales el 40 por ciento son motocicletas (1’795.085). Esto representa un aumento del 8,2 por ciento. Asimismo, los desembolsos para la atención de víctimas de accidentes de tránsito aumentaron 14,6 por ciento, alcanzando 390.000 millones de pesos.

Seguros de vida

En cuanto al rubro de seguros de vida, se emitieron primas por 1.2 billones de pesos para un crecimiento de 15 por ciento. El resultado se obtiene por la reducción en la cartera de crédito hipotecario y de consumo y por el aumento en los productos de vida que ofrecen las empresas a sus empleados. El número de asegurados alcanzó 10 millones de personas.

Con respecto a los aumentos en trabajadores cubiertos y el ingreso por cotizaciones, el gremio sostuvo que el crecimiento fue por el traslado al sector asegurador de los afiliados y las reservas del antiguo ISS ARP, que en septiembre de 2008 fue asumido por la nueva compañía de seguros Positiva S.A. Así, el sector asegurador afiliado a Fasecolda pasó de 4,2 millones de trabajadores cubiertos en diciembre de 2007 a 6,1 millones en 2008.

Según Roberto Junguito, presidente ejecutivo de Fasecolda, para el 2009 las perspectivas del sector son menos favorables. “La desaceleración en el crecimiento de la economía, que algunos expertos estiman entre el 2 por ciento y 3 por ciento anual, repercutirá en un estancamiento en el número de pólizas colocadas. Además, se proyecta un incremento sostenido en el costo del reaseguro como resultado de las pérdidas en los portafolios registradas por las reaseguradoras, a raíz de la crisis internacional. A esto se suma la continuación de una tendencia creciente de los pagos por siniestros ocurridos en el pasado y en los gastos operativos de la industria, resultantes del proceso inflacionario que se registró el año pasado”.

De igual manera, se espera que continúe la volatilidad de las inversiones de portafolio sin asegurarse un mayor rendimiento. Estas circunstancias llevan a destacar las recomendaciones expresadas por el Superintendente Financiero de volver a lo fundamental del negocio mediante la consolidación de una suficiencia de tarifas, como lo dispone el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, precisó el directivo.

Por su parte, el comisionista de seguros Roberto Moreno sostuvo que “aunque los resultados no son los esperados por el gremio, sí son positivos teniendo en cuenta que el año pasado fue un periodo complicado para los seguros, ante el impacto que ya se siente por la crisis financiera mundial. Pero a esto hay que sumarle que Colombia es uno de los países donde casi no existe la cultura del seguro. Lentamente esto se va superando, pero la tendencia es a crecer”.


martes, 27 de enero de 2009

TLC con Venezuela, ¿alternativa viable?


La reunión de los mandatarios de Colombia y Venezuela recientemente, hizo que los empresarios volvieran a pensar en la posibilidad de un acuerdo bilateral con el vecino país.

De hecho,la Comisión Regional de Competitividad de Norte de Santander en un oficio enviado al presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, advierte que “es una gestión prioritaria”, ante el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones, CAN.

Hay que recordar que ese país es el principal socio de Colombia, además del más rentable cliente de la mayoría de exportaciones no tradicionales.

Es así, que según el último informe del Dane, el superávit más alto en las exportaciones del país, fue con Venezuela (3.739 millones de dólares).

Las cifras oficiales indican, que el registro de exportaciones sumó entre enero y octubre del año anterior 4.798 millones de dólares; es decir, un 25 por ciento más que en 2007.

No obstante, cálculos de la Cámara Colombo-Venezolana, señalan ventas en 2008, por 7.200 millones de dólares.

Sin embargo, ¿qué piensan los gremios y analistas de la alternativa de constituir un acuerdo bilateral?.

Pedro Sayago Rojas, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, explica que lo que se trata es que los dos países lleguen a un acuerdo de tratamiento preferencial para la gran mayoría del universo arancelario, es decir la mayor cantidad posible de productos.

De igual forma, Asdrúbal Oliveros, director de la firma Venezolana Ecoanalítica, indicó que sería muy exitoso dada las condiciones de complementación entre los dos países.

La única preocupación, dice Oliveros, es que dependería del humor del presidente Chávez.

“Hoy es amigo de Uribe, pero el día de mañana si el Gobierno de Colombia hace alguna acción que pueda ser considerada hostil, se podría venir al piso un eventual acuerdo”

Añadió que de alguna manera ese tratado operaba en el pasado cuando existía el Grupo de los Tres G3, “que este Gobierno ha venido desmantelando al igual que la comunidad andina”.

Precisamente, Juan Carlos Echeverry, ex-director de Planeación, considera que lo que se debe hacer es retomar el G3 y hacer las modificaciones convenientes, por lo que considera innecesario un acuerdo bilateral.

A esa voz, se une la de Eduardo Sarmiento, decano de economía de la Escuela Colombiana de Ingenieros, quien calificó la idea de retórica, al afirmar que no cuadra con el marco institucional existente de los acuerdos de la comunidad andina

“Una vez se retire Venezuela (de la CAN), y Colombia tuviera un libre mercado con ese país, seguramente no le va a gustar a los socios”, sentenció.

A juicio de Sarmiento, pensar en un TLC con el Gobierno Venezolano significa reformular la unión aduanera del pacto andino, “es decir hacer todo lo contrario a lo que se ha hecho en los últimos cinco años”.

De otra parte, a pesar que Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores, Analdex, dijo que es un tema que se ha venido conversando desde que Venezuela anunció su retiro de la CAN, advierte que hasta el momento no ha sido posible por razones políticas; sin embargo se mostró optimista en que esta vez se pueda llegar a algún arreglo.

Por ahora, lo que se sabe con certeza, es que el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones constituye un golpe al proceso de integración comercial, que se venía construyendo en el marco del libre comercio.

“Habrá que estudiar cuáles serán las normas que rijan los flujos de comercio entre los dos países una vez cesen los compromisos de Venezuela con la Can”, puntualizó el presidente de Analdex.


Cotización del café salvó el año a los productores


La mayor acogida de los caficultores a los programas de renovación, los altos precios de fertilizantes y el invierno, explican la disminución en la producción.

El 2008 será recordado como uno de los períodos más atípicos para la caficultura colombiana. Pese a una caída de 9 por ciento en la producción, sus exportaciones sólo bajaron 2 por ciento y en términos de ingresos, el valor de la cosecha alcanzó un nuevo récord llegando a 1.953 millones de dólares, nivel que no se veía desde 1997.

Fueron muchos los factores que jugaron a favor y en contra del sector, lo que permite explicar la caída de la producción y el leve descenso de las exportaciones. Sin embargo, las cifras están lejos de la catástrofe que previeron muchos expertos que alcanzaron a pronosticar caídas superiores a los 2 millones de sacos en la producción.

En 2008 las exportaciones de café llegaron a 11 millones 103 mil sacos de 60 kilos lo que representó un descenso de 2 por ciento, es decir 198 mil sacos menos vendidos al exterior, comparado con las exportaciones de 2007 que llegaron a 11 millones 301 mil sacos.

Esta caída fue compensada por el comportamiento de los precios internacionales, aún en los meses en los que la incertidumbre fue mayor tras el desplome de los mercados financieros mundiales, que le dieron soporte o sostenibilidad a la actividad cafetera. La cotización internacional del grano tuvo un comportamiento sostenido en contraste con la mayoría de los productos básicos.

Adicionalmente, la tasa de cambio contribuyó en el segundo semestre del año y su recuperación permitió mejorar las condiciones de precio al caficultor. Bajo estas condiciones el valor estimado de la cosecha es de 1.953 millones de dólares, récord que no se veía en 11 años, y equivalen a $3.825.078 millones ($3.8 billones).

También contribuyó el reconocimiento a la calidad del café de Colombia por el cual se pagaron primas de hasta de 0.25 centavos de dólar por libra por encima del la cotización en bolsa.

Como resultado de la política de valor agregado establecida por la Federación desde 2002, las exportaciones de café industrializado y especiales dieron cuenta del 21 por ciento de los embarques totales de grano colombiano en 2008. Esta tendencia se ha traducido en una disminución importante de las exportaciones de café verde y ha presionado al alza del precio de los cafés de menor calidad, contribuyendo a mejorar el ingreso de los productores.

Producción

De acuerdo con el comportamiento de las exportaciones, las cifras indican que la producción de café en 2008 fue inferior en 9 por ciento a la observada durante 2007, año que fue excepcional. No obstante lo anterior, este nivel se encuentra dentro de la producción promedio de la última década y de la senda que permitirá alcanzar una producción nacional que garantice la viabilidad de la caficultura colombiana. Para 2008, las estimaciones de producción anual estaban dentro del rango de 11,4 y 12,2 millones de sacos de 60 kilogramos, el resultado final estuvo dentro de las expectativas del gremio cafetero.

Si bien la caída experimentada por la producción supera el millón de sacos cuando se compara con 2007, se encuentra muy lejos de las proyecciones efectuadas por algunos expertos que vaticinaron niveles de cosecha del orden de los 10 millones de sacos.


lunes, 26 de enero de 2009

Muchas regiones del país se rajan en exportaciones


La producción está concentrada en la satisfacción de los mercados locales y en la venta de excedentes a otras regiones internas, más que en la exportación a mercados internacionales

Los departamentos del país clasificados como Polos de Desarrollo Local se rajan en términos de exportaciones, ya que son muy reducidas y concentradas en pocos productos y de muy bajo valor agregado, presentó el informe anual del Consejo Privado de Competitividad (CPC).

De acuerdo con el CPC, los Polos de Desarrollo Local tienen una muy limitada apertura exportadora (103 millones de dólares per capita en promedio, frente a 240 millones de dólares en promedio en las regiones especializadas de clase mundial y 412 millones de dólares en las regiones diversificadas de clase mundial). En realidad la producción de estas regiones está concentrada en la satisfacción de los mercados locales y en la venta de excedentes a otras regiones del país, más que en la exportación a mercados internacionales.

Adicional a esto, sus exportaciones dependen en fuerte medida de pocos productos que por lo general son de muy bajo valor agregado. Así, por ejemplo, más del 80 por ciento de las exportaciones no mineras de Huila y Tolima están representadas por café y más del 50 por ciento de las exportaciones de Meta, Magdalena, Nariño y Caquetá son, respectivamente, de palma de aceite, banano, café y textiles. En el caso de Cauca, el 58 por ciento de las exportaciones depende en fuerte medida de las ventas externas de café y azúcar.

En todos los casos, el ingreso per capita promedio de los países que producen dichos bienes es inferior a 5.000 dólares. Aunque el departamento de Norte de Santander muestra una canasta exportadora más diversificada, sus bajas exportaciones per capita (66 millones de dólares) permiten clasificarlo en este grupo.

Para el presidente del CPC, Hernando José Gómez, estas regiones deben empezar perfeccionando sus atributos económicos con la participación y compromiso tanto de los recursos públicos como privados.

“Se debe unir estratégicamente; por ejemplo en el caso de los call center, estos demandan el compromiso de las instituciones educativas que enseñen inglés, las empresas privadas pueden así ampliar sus mercados y generar empleo, y por su puesto, el Estado debe responder involucrándose en beneficio del sector”, dijo Gómez.

Para llevar a cabo una transformación exitosa, el CPC recomendó que los departamentos Polos deben comenzar por encontrar nichos de mercado de más alto de valor agregado en sus exportaciones tradicionales.

Competitividad

“Colombia diseñó una política de competitividad para incrementar el crecimiento potencial de la economía y convertirse en un país de ingresos medios altos en un periodo de 25 años. Esta política está dirigida a la búsqueda de una transformación productiva que garantice el cumplimiento de los objetivos establecidos en la Visión 2032”, agregó Gómez.

El directivo reiteró que para lograr este objetivo se necesita que los gobiernos locales diseñen e implementen políticas de competitividad y desarrollen mecanismos institucionales que promuevan la coordinación eficaz público-privada a nivel regional, de tal manera que el resultado sea la transformación productiva de sus regiones.

“Ante la diversidad de desarrollo regional, la política de competitividad regional y local deben ser, por lo tanto, ‘hechas a la medida’. No existe una sola política que pueda responder a las diversas necesidades productivas de las regiones colombianas”, explicó el presidente del CPC.


domingo, 25 de enero de 2009

Colombia y Venezuela apoyarán las microempresas


La creación de un Fondo común para financiar las micro y pequeñas empresas en ambos países, como una de las medidas para enfrentar conjuntamente la crisis económica mundial, anunciaron hoy los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y Venezuela, Hugo Chávez, al término de su encuentro en la ciudad de Cartagena.

En sus inicios, el Fondo contará con recursos por 200 millones de dólares. Colombia aportará 100 de ellos y Venezuela, los otros 100, aseguraron los mandatarios de los dos países, luego de una reunión bilateral y de otra con sus equipos económicos.

“Yo quiero decirle a toda la ciudadanía de la hermana República Bolivariana de Venezuela y a la ciudadanía colombiana que Colombia aportará los cien millones (de dólares) al Fondo binacional para financiar la pequeña empresa de Colombia, de Venezuela, sectores vulnerables por los riesgos de esta crisis”, indicó el Presidente Uribe.

El Mandatario colombiano agregó que la fuente será Bancóldex, que tendrá, a su vez, como fuentes al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Mundial, entre otras fuentes de recursos.

“Vamos a cumplir para que rápidamente esa comisión binacional empiece a ayudarle vía crédito a los sectores más vulnerables”, señaló Uribe.

El fondo de financiamiento de las micro y pequeñas empresas está enmarcado en el propósito de los dos mandatarios de de buscar fórmulas comunes para enfrentar la crisis de la economía mundial. Así lo señaló el Mandatario colombiano, al saludar a su homólogo venezolano.

“Lo recibimos con todo el sentimiento de amistad, con toda la solidaridad que tenemos que profundizar en estos días difíciles de la economía y de la sociedad mundial”, dijo.

Por su parte, el Jefe de Estado venezolano describió así la iniciativa: “Un fondo para financiar sobre todo micro y pequeñas empresas de ambos países. Para estimular la producción, el empleo y el intercambio comercial”.


Jaque mate a la productividad


No se sabe dónde estaban los dirigentes gremiales, mientras en el Congreso los representantes de los trabajadores y los padres de la patria, celebraban el tránsito y la aprobación final de la ley que consagra la licencia laboral remunerada por luto.

En honor a la verdad nadie sabe dar razón con algún grado de aproximación a la realidad, acerca del lugar en el cual posiblemente se hallarían los dirigentes gremiales, mientras en el Congreso los representantes de los trabajadores y los padres de la patria, celebraban el tránsito y la aprobación final de la ley que consagra la licencia laboral remunerada por luto. Sin objeción alguna, sin que nadie lo pidiera a excepción del autor de la iniciativa, nos acaban de regalar una semana de descanso remunerado, para poder lloriquear cuando llegue la ocasión a nuestro cónyuge, a cada uno de los padres del trabajador, a cada uno de sus hijos, a cada uno de los hermanos y hasta a los hijos adoptivos. Como el texto legal no es del todo claro, es posible que la Corte Constitucional nos complete la lista de todos aquellos por quienes en el futuro tendremos el gusto de plañir en forma remunerada. Así mismo el legislador nos acaba de notificar que tal licencia por luto en nada afecta las restantes licencias a las cuales tiene derecho el trabajador y que encajan bajo el capítulo de “licencias por calamidad doméstica” de que trata el artículo 57 de Código Laboral. Unas son las muertes de los parientes descritos en la nueva ley 1280 de 2009 que causan las licencias por luto, y otras bien diferentes son las denominadas “calamidades domésticas” que según la cháchara del afectado, son de ocurrencia inagotable y pueden traducirse en múltiples días de vacación, pues se enmarcan dentro de los derechos adquiridos del trabajador que no tienen discusión y que por lo demás son exitosamente tutelables.

Las EPS a la luz de la nueva ley deben estar buscando en forma afanosa la manera de contratar psiquiatras y sicólogos que atiendan a la familia del trabajador en los duros trances que les ocasiona cada luto, pues el legislador en la abundancia de su imaginación asistencial no desamparó tampoco a la que se supone perturbada psique del afiliado y su núcleo familiar. Cabría preguntar ¿hasta dónde llegan las obligaciones económicas de una EPS que en cada ley les retoñan como contraprestación de la contribución que reciben?

En su momento la Ley Emiliani suscitó la envidia de los trabajadores del mundo cuando supieron que nos estábamos convirtiendo en uno de los países campeones en número de días festivos, que por artilugio de su traslado a los días lunes siguientes, multiplicó por tres el tiempo de ocio de cada uno de ellos. La discusión acerca de la oportunidad de desarrollo que tendría el sector turístico, primó en favor de la molicie estimulada por la ley. Hoy todos gozamos en silencio los puentes y los festivos en los cuales nadie trabaja pero tampoco conoce el motivo de tal vagancia remunerada. Todos resolvimos olvidar el efecto que esta ley tiene sobre la productividad, tema que algunos retoman como pretexto para justificar su irracionalidad en relación con las negociaciones del salario mínimo.

Otro día vinieron algunos y sin complejos convencieron al legislador acerca de la licencia remunerada con motivo de la maternidad, la cual posteriormente hicieron extensiva a los padres, a fin de compensarlo por el cansancio y la fatiga propios de las faenas del parto. Hoy de manera impúdica se habla de la “licencia de paternidad”, desde luego remunerada y que en último término es socorrida por el inagotable FOSYGA, prodigioso barril que guarda todos los tesoros y que no parece tener fondo para cubrir las novísimas e intempestivas cargas impuestas por los cambios legislativos y las sentencias de tutela que se empeñan en competir con la ley.

Desde luego los días de descanso remunerado que hasta ahora hemos mencionado, nada tienen que ver con aquellos que se producen de manera reiterada y que casi nunca se justifican en debida forma, los cuales nacen de las incapacidades que por lo general son consecuencia directa de toda clase de excesos y desmanes en los cuales suele incurrir cada semana el trabajador. Tampoco están relacionados con los denominados “permisos sindicales” que nutren las campañas proselitistas y reeleccionistas de los dirigentes sindicales y que mantienen vigentes sus fueros y privilegios. Tales permisos sindicales que a la postre son días en los cuales no se trabaja pero si se cobran completos, son materia de difícil negociación en cada convención colectiva, pues la tendencia se orienta hacia ganar más permisos por un mayor número de días.

Aunque el sentido común indica que las vacaciones de quince días hábiles remunerados están diseñadas para que el trabajador recupere sus fuerzas por la intensidad del trabajo desempeñado a lo largo del año, la jurisprudencia ha establecido que si bien es cierto que el cansancio no se puede anticipar, las vacaciones si pueden ser disfrutadas antes de que se configure el derecho a tal descanso. Por suerte el séptimo día de la creación el cual se hizo para el descanso del Señor, por la costumbre que también hace ley, hemos logrado modificar la divina vacación descansando dos días y trabajando los restantes cinco de cada semana. Y luego dicen que el trabajo es una maldición bíblica.

Lo que resulta particularmente curioso es que tanto el Gobierno que nada hizo ni nada dijo respecto de la licencia por luto, ni los gremios que tampoco ni dijeron ni hicieron nada cuando la Ley era un simple proyecto, se hubieran negado a intercambiar ideas sobre el nuevo calendario laboral frente al tema de la productividad, factor que tanto enrarece la negociación del salario mínimo. A solo veinte días del cierre abrupto e irracional de las discusiones sobre el salario mínimo, el Presidente de la República empieza a dolerse de la pérdida de los seiscientos mil empleos en el sector empresarial y el director del DANE registra una caída record de la producción como no se veía desde 1999 “cuando Colombia atravesaba una de sus peores crisis económicas”. En estas condiciones cómo será que el país piensa hacerle frente a los problemas recesivos que caracterizan la economía mundial y de manera más particular, ¿cuál será el nuevo modelo de organización de la producción para cuando Shakira y Piedad Córdoba logren volver a negociar una nueva versión del TLC con el señor Obama?


sábado, 24 de enero de 2009

Cae confianza empresarial por la indecisión de Uribe


Los empresarios y consumidores del país empezaron a mostrar su descontento ante la incertidumbre política en que tiene sumido al país un tercer mandado del Presidente.

La indecisión sobre una segunda reelección del presidente Álvaro Uribe está empezando a afectar la confianza de los empresarios y consumidores que actualmente diseñan sus presupuestos de mediano plazo. Así lo destaca la última encuesta de opinión empresarial realizada por Fedesarrollo. De acuerdo con Roberto Steiner, director de la entidad investigadora, tanto empresarios como consumidores consideran que el panorama político es desfavorable. “Este resultado probablemente está asociado a la incertidumbre que genera la indefinición del presidente Álvaro Uribe sobre una eventual candidatura para una segunda reelección”, explicó.

En el último ejercicio elaborado en diciembre entre los industriales, queda al descubierto que el índice de confianza viene cayendo en 20 por ciento. Igualmente, las expectativas de los consumidores se vinieron al piso al pasar de 20 por ciento entre julio y agosto a 0,8 por ciento en diciembre de 2008.

Por su parte, los constructores también mostraron su inconformidad y ya perciben un entorno negativo para la edificación y venta de viviendas.

En una de las encuestas se advierte que además de las expectativas adversas en lo económico, las relacionadas con la política comenzaron a afectar negativamente el clima para la inversión. El balance entre la población que cree que las expectativas políticas para la inversión es bueno y los que lo consideran malo, es negativo. Esto significa que ahora hay más empresarios que creen que las expectativas políticas serán malas para la inversión.

"Nosotros no sabemos necesariamente qué es lo que la gente está leyendo o qué nos está diciendo cuando cree que la expectativa política es mala. Nuestra opinión es que el país está en un ambiente de mucha incertidumbre política. Gústele o no la reelección del presidente Uribe, lo que es claro es que hay mucha incertidumbre y creemos que lo que está reflejando esa encuesta es que esa situación empieza a tener efectos negativos en el frente de la inversión", indicó Steiner.

La encuesta de Fedesarrollo da cuenta también de un fuerte descenso, hasta niveles negativos, en la confianza de los industriales, de los hogares y de los constructores que creen que dentro de los próximos seis meses las cosas estarán peor.

Plan de choque

De otro lado, los investigadores pusieron en duda el cumplimiento o ejecución del llamado plan de choque de los 55 billones de pesos. Advirtió la institución que la economía crecerá mucho menos del tres por ciento que el Gobierno estima y consideró que el déficit ó faltante presupuestal adicional de los 55 billones de pesos, será mayor al anunciado por el Ministerio de Hacienda.

Precisamente en otra encuesta, los empresarios habían señalado que la poca demanda interna y entorno internacional originarán una caída adicional a la tasa de crecimiento de la economía por debajo de su promedio histórico. No obstante, esperaban que sectores claves como la minería y la agricultura lograran mantener un desempeño favorable en 2009.

Aunque el panorama de precios es radicalmente distinto para 2009 (con precios más bajos), se espera que la minería mantenga un desempeño favorable, a lo que se añade un crecimiento aceptable de la actividad agropecuaria, debido principalmente a esfuerzos en el incremento de la productividad en los sectores ganadero y cafetero.

Con respecto al comercio, se espera que el crecimiento del sector experimente una reducción considerable, al bajar de 1,4 por ciento en 2008 a 0,9 por ciento en 2009, como consecuencia de los menores flujos de comercio exterior y de una reducción del consumo privado. Esto último se muestra en la evolución de la disposición de compra de bienes durables por parte de los consumidores, que en la última Encuesta de Opinión al Consumidor confirmó el debilitamiento que ha venido mostrando desde que alcanzó su máximo, en octubre de 2007.

Así, por el lado de la demanda, se estima que el consumo exhibirá tasas de crecimiento cercanas al 2,7 por ciento. Los factores que influirán negativamente en este rubro son la desaceleración del crédito por un sector financiero más prudente, la baja contribución del consumo público, con un crecimiento en 2009 cercano al 2,1 por ciento, y la devaluación, que encarecerá la canasta de bienes de consumo importados.

Entre los factores positivos se destacan la reducción de la inflación, explicada principalmente por la caída de los precios de los productos básicos, y la relajación de la política monetaria, que ya comenzó.


viernes, 23 de enero de 2009

Créditos por $135.000 millones para las víctimas de pirámides


Los recursos que serán otorgados a través de los bancos, tendrán el respaldo del Fondo Nacional de Garantías y estarán exentos del pago de comisiones.

A través de dos líneas de garantías, el Gobierno respaldará créditos hasta por 135.000 millones de pesos, para restablecer la economía de las regiones que resultaron afectadas por las pirámides.

Así lo indicó el presidente del Fondo Nacional de Garantías, FNG, Juan Carlos Durán, quien manifestó que el sistema financiero ya cuenta con la información necesaria para agilizar el desembolso de los créditos hacia empresas y personas naturales que perdieron recursos por el estallido de las pirámides.

Inicialmente, las garantías cubrirán a los departamentos de Nariño, Cauca y Putumayo, así como algunos municipios de Boyacá que también se vieron afectados por la operación ilegal de captación de dinero.

“La idea del gobierno no es devolver la plata que las personas perdieron en las pirámides, sino facilitar el flujo de créditos del sistema financiero hacia regiones que hoy presentan una economía en declive, pero que requieren de respaldo para volver a estructurar proyectos productivos”, señaló Durán.

La primera línea de garantía con respaldo del FNG, es por un total de 85.000 millones de pesos, y está dirigida a las micros y pequeñas empresas que soliciten créditos hasta por un capital de 10 millones de pesos cada una. El FNG respaldará hasta el 75 por ciento del valor. “Un beneficio adicional, es que el usuario no debe pagar los derechos de comisión o prima de seguro que normalmente cobra la entidad, que es alrededor del 1,5 por ciento y el 2,5 por ciento de los recursos desembolsados”, dijo el funcionario.

La segunda línea de garantía es por 50.000 millones de pesos y está dirigida a las personas naturales que requieran créditos individuales hasta por 2 millones de pesos, el cual tampoco deberá pagar ningún costo por comisiones y los intereses estarán exentos del impuesto de renta.

De acuerdo con el presidente del FNG, “estas garantías respaldadas por el Fondo, buscan que el sector financiero pierda los temores a la hora de otorgar créditos para las personas y empresas que perdieron parte de su patrimonio por culpa de las pirámides, y que además es una medida para reactivar la economía de esas regiones que resultaron perjudicadas por las pirámides”.

Los bancos

Según Durán, “cada entidad bancaria es libre de analizar a quien se le otorgan los créditos dependiendo del nivel de riesgos. En eso no interviene el gobierno porque no está legalmente en capacidad de obligar a ninguna entidad financiera para que preste sus recursos a determinadas personas que califiquen de acuerdo a su análisis”.

Por otra parte, el FNG respaldó el año pasado nuevos créditos por cinco billones 180.401 millones de pesos, frente a 4 billones 952.380 millones de pesos del año 2007.

Juan Carlos Durán destacó que la entidad que preside fue capitalizada en 40.000 millones de pesos el año pasado a través de recursos del Ministerio de Hacienda y de Bancoldex, con el fin de que pueda mantener un adecuado ritmo de crecimiento hacia el futuro y ofrecer un mayor respaldo a las instituciones que utilizan sus garantías. De igual manera, el FNG será capitalizado este año en 50.000 millones de pesos, 25.000 millones por parte de Findeter y los otros 25.000 millones de pesos por Bancóldex.

En cuanto hace relación al crédito empresarial con garantía del FNG, éste cerró el año 2008 en 5 billones 56.396 millones de pesos para 192.512 micros, pequeñas y medianas empresas. En el mismo periodo de 2007, este programa había sumado 4 billones 760.337 millones, con crecimiento del 6,22%.

Para Vivienda de Interés Social, VIS, el FNG garantizó nuevos créditos por 121.508 millones de pesos a favor de 8.175 familias.

En la línea empresarial, el sector comercio cerró el año con el primer lugar en crédito movilizado con garantía del FNG con una participación del 39.7 pro ciento. Luego figura el sector servicios con el 18.6 por ciento, industria 16.4 por ciento, construcción 9.1 por ciento, transporte 5.9 por ciento, agroindustria 3 por ciento y turismo 1.4 por ciento.

Señaló el presidente del FNG, que para este año el objetivo será garantizar créditos por un valor de 5 billones 430.000 millones de pesos, permitiendo mantener un flujo importante de recursos para las Mipymes y los compradores de Vivienda de Interés Social. Se espera beneficiar por este medio a 210.000 usuarios de crédito en todo el país.

Durán hizo un llamado al sistema financiero para que continúe financiando a las pequeñas empresas a pesar del entorno menos favorable de la economía, para lo cual seguirá contando con el respaldo de las garantías del FNG.


jueves, 22 de enero de 2009

Gobierno busca reactivar la economía con infraestructura


El mayor monto estará a cargo del sector de minas y energía, en particular de Ecopetrol por un valor alrededor de los 12.6 billones de pesos, a lo largo de la cadena en exploración, producción, refinación, transporte y otros negocios.

Colombia contará este año con inversiones en infraestructura, estimadas en 55 billones de pesos, equivalentes al 10.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), para proyectos en transporte, minas y energía, telecomunicaciones y agua y saneamiento básico, principalmente.

La directora del Departamento Nacional de Planeación Carolina Rentería dijo que de dicha suma, alrededor de 23 billones de pesos (4.5 por ciento del PIB) corresponden a dineros públicos, con lo cual el Gobierno nacional está dando cumplimiento a su decisión de no recortarle recursos de inversión a este sector de la economía.

Se estima que la inversión privada podría ser de 32 billones de pesos en todos los sectores de infraestructura, lo que representa el 6.2 por ciento del PIB.

Rentería estimó que “el reto y compromiso de todos: el Gobierno nacional, los departamentos y municipios, las empresas industriales y comerciales del Estado, el sector privado, debe ser ejecutar, de manera rápida, eficiente, coordinada, y transparente, estas inversiones. De esta manera se logrará un mayor dinamismo de la economía y la creación y protección de fuentes de empleo en la difícil coyuntura actual”.

De las inversiones públicas el mayor monto estará a cargo del sector de minas y energía y, en particular de Ecopetrol por un valor alrededor de los 12.6 billones de pesos, a lo largo de la cadena en exploración, producción, refinación, transporte y otros negocios.

Otros recursos (490 mil millones de pesos), estarán dirigidos a actividades como estudios regionales para la exploración de hidrocarburos a cargo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, proyectos de generación de energía a través de Gecelca y programas de energización con dineros de regalías.

La Directora General del DNP dijo que en el caso del sector energético, el país cuenta con planes estratégicos en exploración de hidrocarburos que le permitirán encontrar nuevas reservas, manteniendo la autosuficiencia petrolera y continuar exportando.

En transporte, excluyendo el área urbana, la inversión pública alcanzará 3.4 billones de pesos y estará a cargo del Invías (2.05 billones de pesos), el Inco (670 mil millones de pesos), la Aerocivil (189 mil millones de pesos), Cormagdalena (194 mil millones de pesos) y el Ministerio de Transporte (136 mil millones de pesos). A estos dineros se suman 150 mil millones de pesos de regalías.

En el sector se destacan proyectos como las concesiones viales y férreas y los corredores arteriales complementarios de competitividad, mantenimiento vial, Plan 2.500, Túnel de La Línea, vía Buga-Buenaventura, mantenimiento y seguridad aérea y aeroportuaria, entre otros.

“Con estas inversiones no sólo se avanza en materia de competitividad y confianza inversionista, sino que se estimula la equidad social de importantes regiones del país, ofreciendo, entre otros, una infraestructura vial en buenas condiciones, que permita disminuir los costos de operación de los vehículos y reducir los tiempos de viaje”, precisó Rentería.

Por su parte, el transporte urbano contará con 1.5 billones de pesos de inversión pública, que incluye cerca de 1.3 billones de pesos para los sistemas integrados de transporte masivo de Bogotá-Soacha, Cali, Medellín-Bello, Pereira, Barranquilla, Cartagena y Bucaramanga, así como más de 165 mil millones de pesos para los sistemas estratégicos de transporte público en las ciudades de Armenia, Montería, Pasto, Popayán, Santa Marta y Valledupar.

Para el sector de telecomunicaciones, los recursos provenientes del sector público serán de 660 mil millones de pesos. En este caso, 372 mil millones de pesos están previstos para los diferentes proyectos en telecomunicaciones sociales a cargo de Compartel. El resto de los dineros se utilizará en Computadores para Educar, Agenda de Conectividad, red de radio y televisión y promoción al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s).

Por su parte, el sector de agua potable contará con 2.2 billones de pesos de inversión pública que incluye alrededor de 2 billones de los planes departamentales de agua, así como proyectos previstos en el Conpes del Pacífico y otros de carácter estratégico.

Finalmente, beneficiarán con financiación pública los sectores de vivienda con 1.1 billones de pesos, la zona rural con 340 mil millones de pesos para distritos de riego e infraestructura educativa con 200 mil millones de pesos.

“Además de buscar un mayor dinamismo de la economía, generar más empleo y condiciones de competitividad, las inversiones en minas y energía, por ejemplo, le permitirán al país afianzar al sector internacionalmente y, en el caso de vivienda y agua potable, responder a las necesidades que en este sentido demanda la población más vulnerable”, puntualizó la Directora General del DNP.


miércoles, 21 de enero de 2009

Caída de la economía puede resultar abismal


En un entorno donde se habla de una profunda desaceleración del crecimiento, habrá agentes que recibirán un mayor impacto que otros. Pero las consecuencias serán para todos

Si se confirma que los efectos de la crisis financiera mundial ya están haciendo estragos en la economía nacional desde junio del año pasado, el resultado del último trimestre puede mostrar en toda su dimensión la situación de la desaceleración del crecimiento.

Para los analistas más pesimistas, el rendimiento del Producto Interno Bruto al finalizar 2008 pudo llegar al 1,5 por ciento. Sin embargo, otros expertos más realistas creen que con crisis y todo, la economía pudo alcanzar por lo menos el 3 por ciento.

“Con la caída de la producción industrial y las ventas, así como el freno de mano que se le puso a la construcción, lo más normal es que el Producto caiga, pero no a niveles desproporcionados, como algunos lo vienen prediciendo. Yo calculo que a la economía todavía le quedaban ahorros de los resultados de 2007 y del primer trimestre de ese año. Con ello no dudo que en el 2008 se pudo llegar al 3 por ciento”, sostiene el analista de la Universidad Nacional Jorge Rodríguez.

Por su parte, una entidad respetable de investigación como Fedesarrollo, se ha mantenido en su proyección de crecimiento del 3,5 por ciento para el año pasado, es decir, la parte baja del rango que se había establecido hace algunos meses. En un reciente informe señala que los sectores que más se ajustaron negativamente fueron la industria y el comercio, mientras que la construcción y la minería tuvieron un mejor desempeño. La industria manufacturera, de hecho, terminó el año con un crecimiento negativo de 0,2 por ciento, lo que representaría una reducción de 9,7 puntos porcentuales con respecto a 2007.

El comercio

El comercio, afectado por la disminución de la confianza de los consumidores, podría alcanzar un crecimiento de 1,2 por ciento, muy inferior al 8,7 por ciento del año anterior.

“Este año las cosas serán a otro precio con todo el impacto que se nos viene de la crisis, el cierre de mercados y la enorme dificultad que se presentará para alcanzar financiación. Pero yo sigo siendo optimista y creo con tanto que se ha hablado de crisis, que las empresas y la economía en general pueden reaccionar favorablemente a un entorno negativo. Lo que es negro para unos puede resultar muy blanco para otros. Esto significa que muy bien los resultados positivos se pueden rotar de ganador”, asegura Rodríguez.

Sobre este particular, Fedesarrollo asegura que el enfriamiento de la demanda interna y el difícil entorno internacional originarán una caída de la tasa de crecimiento de la economía por debajo de su promedio histórico. No obstante, se espera que la minería y la agricultura logren mantener un desempeño relativamente favorable en 2009.

El dinamismo logrado por el sector minero, favorecido por la fuerte llegada de inversión extranjera y por los altos precios alcanzados en el pasado, ha originado un incremento de las actividades de exploración y producción. Ejemplos de esto son el hallazgo de la gigantesca mina de carbón El Descanso, en el Cesar, y el incremento en la producción petrolera del país, que llegó a un mínimo de 525.000 barriles/día en 2005 y que, hasta octubre de 2008, llegó a los 584.000 barriles/día.

Si bien el panorama de precios es radicalmente distinto para 2009 (con precios más bajos), se espera que la minería mantenga un desempeño favorable, a lo que se añade un crecimiento aceptable de la actividad agropecuaria, debido principalmente a esfuerzos en el incremento de la productividad en los sectores ganadero y cafetero.

Con respecto al comercio, se espera que el crecimiento del sector experimente una reducción considerable, al bajar de 1,4 por ciento en 2008 a 0,9 por ciento en 2009, como consecuencia de los menores flujos de comercio exterior y de una reducción del consumo privado. Esto último se muestra en la evolución de la disposición de compra de bienes durables por parte de los consumidores, que en la última Encuesta de Opinión al Consumidor confirmó el debilitamiento que ha venido mostrando desde que alcanzó su máximo, en octubre de 2007.

Así, por el lado de la demanda, se estima que el consumo exhibirá tasas de crecimiento cercanas al 2,7 por ciento. Los factores que influirán negativamente en este rubro son la desaceleración del crédito por un sector financiero más prudente, la baja contribución del consumo público, con un crecimiento en 2009 cercano al 2,1 por ciento, y la devaluación, que encarecerá la canasta de bienes de consumo importados. Entre los factores positivos se destacan la reducción de la inflación, explicada principalmente por la caída de los precios de los productos básicos, y la relajación de la política monetaria, que ya comenzó.


martes, 20 de enero de 2009

Economía colombiana sufrirá por cambio de gobierno en EU


Con la nueva Administración en la Casa Blanca, liderada por Barack Obama, las prioridades económicas del país del Tío Sam serán salir pronto de la recesión. El comercio con Colombia quedará en un segundo plano.

Sin tener en cuenta si el Tratado de Libre Comercio es finalmente respaldado por el Congreso norteamericano, los efectos de la llegada al poder en Estados Unidos de Barack Obama, pueden tener un alto costo para la economía colombiana.

En esta oportunidad el significado de que un candidato demócrata ocupe de nuevo la Casa Blanca, va más allá de lo que encarnaron personalidades como Jimmy Carter o Bill Clinton, los dos últimos representantes de ese Partido que gobernaron a la primera potencia del mundo.

La coyuntura en la que llega el nuevo gobierno no es la mejor, dada la profunda crisis financiera que azota a Estados Unidos desde el estallido de los créditos hipotecarios o subprime y de la entrada en recesión de la primera potencia industrial.

Los efectos ante esta crisis no se han hecho esperar, debido a que se ha producido el efecto cascada que tanto temían los analistas. A la par con la caída de la finca raíz, luego empezaron a derrumbarse los bancos que respaldaban los créditos hipotecarios, hasta llegar a sectores tradicionales como el automotor.

Al extenderse la crisis debido a la poca demanda y consumo de los norteamericanos, rápidamente la economía entró en barrena hasta llegar la recesión con cuadros negativos en el crecimiento.

Bajo este panorama negativo es que llega la nueva administración a presentar planes de rescate financiero, que hasta el momento no han dado resultado, tras el anuncio inicial del gobierno de George Bush de inyectar 700.000 millones de dólares a empresas con problemas de liquidez.
Hoy, todos los esfuerzos del nuevo gobierno, de los funcionarios y del Congreso, controlado por los demócratas, están dirigidos a recuperar cuanto antes la economía y salir de la recesión.

Para Colombia, este anuncio y el cambio de las perspectivas comerciales con Estados Unidos, significan que por el momento se debe olvidar de un TLC que con seguridad va a ser retrasado.

“Lo que ahora toca trabajar es para extender todo lo que se pueda los acuerdos de preferencias arancelarias bajo la denominación de lo establecido en los convenios antidrogas o Aptdea”, asegura el analista Bernardo Rodríguez, experto en el tema del comercio colombo estadounidense. “Sin duda el comercio entre los dos países se va a reducir en el corto plazo, sobre todo en cuanto a las ventas nacionales hacia el mercado norteamericano. Desde luego que hoy la consigna en Estados Unidos es comprar primero lo nacional antes que adquirir productos importados. En este hecho salimos perjudicados, lo que puede significar que perdamos por lo menos un 20 o 25 por ciento de ese mercado”, añadió.

Hasta septiembre del 2008, las exportaciones hacia Estados Unidos llegaban a 11.367.962 millones de dólares, mientras que entre enero y el mismo mes del 2007 fueron de 7.429.934 millones de dólares. Mientras tanto, en el mismo periodo, las compras nacionales a ese mercado alcanzaban los 8.107.498 millones de dólares, cuando el año pasado en el mismo lapso alcanzaron los 5.743.023 millones de dólares.

Respecto a la balanza comercial, actualmente ésta es favorable a Colombia, con un superávit de 3.260.465 millones de dólares en los primeros nueve meses del año pasado, mientras que en el mismo periodo de 2007 fueron favorables al país en 1.686.911 millones de dólares.

Otro elemento adicional que se le debe añadir a que Estados Unidos frene el flujo de comercio, es que por lo menos a mediano plazo, será más proteccionista, lo que permitirá que eleve los aranceles a otros productos que actualmente están por fuera del Aptdea, pero que en Colombia hacen parte de los productos no tradicionales que son claves para la industria nacional, ya que generan una buena cantidad de empleo, como es el caso de los cueros terminados.

Adicionalmente, el otro efecto deberá provenir del cierre de créditos a los importadores de materia prima. Sobre este hecho, ya el Gobierno colombiano ha venido trabajando para que las empresas nacionales no tengan problemas de recursos para sus compras en el mercado externo.

Incluso ayer, el ministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga reconoció que el país va a tener serias dificultades para afrontar la crisis financiera internacional, y para ello el déficit presupuestado es de 3 billones de pesos. “Ante la coyuntura internacional, vemos viable un aumento del déficit que teníamos establecido debido a los menores ingresos en los tributos de 2,5 billones y a los mayores gastos”, reconoció el funcionario.


lunes, 19 de enero de 2009

Valor de exportaciones podría caer en picada


Debido a la reducción de compradores extranjeros, este año no será positivo para las ventas externas de productos colombianos, ni tampoco para las importaciones

Si el año pasado el comportamiento de las exportaciones y de las importaciones fue muy dinámico, este año será a otro precio debido a los factores externos que hoy afectan a los principales socios comerciales del país. Tanto la situación de Estados Unidos –nuestro principal comprador y vendedor-, como la de Venezuela, Ecuador y la Unión Europea, hacen prever que las ventas externas se reducirán en valor, lo que repercutirá en el comportamiento general de la economía.

Sin duda, una de las principales razones está no solo en la disminución de los pedidos, sino también en los precios. Actualmente las cotizaciones de las materias primas no son las mejores para los exportadores. De continuar así, se abrirá un gran hueco en los recursos del país.

Un análisis de Fedesarrollo indica que en 2008 las exportaciones fueron el componente de la demanda que exhibió mayor dinamismo. A septiembre de 2008, los ingresos por ventas de bienes al exterior crecieron 39 por ciento, impulsados principalmente por el rubro de petróleo y sus derivados, y con un crecimiento de 18,2 por ciento en las exportaciones tradicionales.

Sin embargo, al analizar las exportaciones por volumen el panorama no es tan halagador: mientras que las tradicionales experimentaron un crecimiento de 3,1 por ciento en los primeros nueve meses del año, las no tradicionales cayeron 4,9 por ciento, lo que pone en evidencia la desaceleración de la demanda externa, que puede llegar a agravarse este año.

Así, si los precios se reducen, la caída en ingresos por exportaciones puede ser sustancial. En efecto, el deterioro en el panorama externo representa el mayor riesgo para la economía colombiana en 2009, dado que la fuerte dependencia del comercio exterior colombiano hacia Estados Unidos, país al que vendemos el 41 por ciento del total de las exportaciones (cerca del 70 por ciento corresponde a combustibles), ubica a Colombia entre los países más vulnerables de la región.

Impacto de precios

Por otra parte, el impacto de los menores precios del petróleo, que actualmente se encuentran por debajo de 40 dólares el barril (en comparación con los 100 dólares que mantuvo en promedio en 2008 y los 145 dólares que alcanzó), afectará la economía colombiana en dos sentidos. De un lado, disminuirán los ingresos por la venta de energéticos y se podrían frenar algunos proyectos de inversión extranjera directa, a la vez que tendrá también un impacto negativo por cuenta de una fuerte desaceleración de la economía venezolana.

La caída en el precio del petróleo podría llevar a Venezuela a crecer por debajo de 2 por ciento en 2009, después de registrar una tasa promedio superior al 10 por ciento en el período 2004-2008. El año pasado el hermano país tuvo una inflación del 30 por ciento. El enfriamiento de la demanda del país vecino tendrá consecuencias negativas sobre algunos sectores exportadores colombianos, en especial los no tradicionales, que han desarrollado una fuerte dependencia de las ventas a Venezuela.

De hecho, en la más reciente Encuesta de Opinión Empresarial las expectativas de exportación alcanzaron su nivel más bajo en doce años, donde uno de los indicadores más desfavorables fue el de la opinión sobre la situación del país comprador.
El deterioro del panorama internacional podría llevar a las exportaciones, entonces, a crecer a tasas cercanas al 2,7 por ciento en 2009, después de registrar un crecimiento de 7,6 por ciento en 2008.

De otro lado, las importaciones también se caracterizaron por un gran dinamismo en 2008. La brecha formada en la época de auge económico entre demanda agregada y producción nacional, originó un incremento forzoso de las compras externas (que evitó que la inflación creciera aún más), que aumentaron a tasas superiores al 15 por ciento en los años 2005, 2006 y 2007. En los primeros seis meses de 2008, las importaciones se beneficiaron de la revaluación del peso y del dinamismo en la compra de bienes de capital, pero el enfriamiento de la demanda, la devaluación y los mayores costos de los créditos disminuyeron su crecimiento a finales del año pasado a niveles del 8,7 por ciento. En 2009, el mediocre comportamiento del consumo y los menores planes de expansión de las empresas, originarán una mayor reducción de las compras al exterior, cuyo crecimiento rondará el 5,5 por ciento.

Como consecuencia de esta situación, el balance en cuenta corriente se deteriorará en 2009 y registrará un déficit de 2,6 por ciento del PIB, superior al 2,1 por cieno del PIB que se proyectaba para 2008. El financiamiento de este déficit puede verse limitado por el deterioro de las condiciones de liquidez en el exterior, lo que afectaría el ahorro externo que financia actualmente (de manera holgada) ese déficit. La inversión extranjera directa, por lo tanto, se reduciría de más de 10.000 millones de dólares en 2008 a cerca de 8.800 millones de dólares este año, por cuenta, además, de los menores precios de productos básicos.


Colombianos pagan 35% más por la gasolina que consumen


Un reciente informe de dos economistas despeja las dudas sobre adónde va a parar el ahorro entre las cotizaciones internacionales del crudo y el valor que en Colombia cancelan los consumidores.

Si el Gobierno midiera con el mismo rasero tanto a productores como consumidores, el valor de la gasolina corriente debería ser de 5.532 pesos y no el actual de 7.481 pesos. Esto significa que los propietarios de vehículos están pagando un 35 por ciento más por el precio que realmente debería tener el combustible, ante la caída internacional de las cotizaciones del petróleo. Así lo indica un análisis de los economistas Carlos Barrera y Jorge Espitia, publicado en la página de la Corporación Viva la Ciudadanía.

Indica el informe que ante la actual caída del precio internacional del crudo y sus derivados -de 140 dólares el barril en junio pasado a 40 de hoy-, en Colombia el Gobierno no ha trasladado este beneficio a los consumidores, como era lo pactado, ya que en sus resoluciones ha aplicado unas reducciones mínimas y no las que exige un mercado libre, filosofía sobre la cual el Gobierno nacional montó toda la política de eliminación de los subsidios a los combustibles.

Explican los economistas que en el caso del ingreso al productor, valor que obtiene el refinador o importador de combustibles, históricamente había estado por debajo del referente internacional (precio de paridad de exportación), lo cual causaba el denominado subsidio.

Sin embargo, a partir de noviembre, con la destorcida de los precios internacionales del crudo, la diferencia entre estos dos precios se invirtió para el caso de la gasolina, generando así para los refinadores (Ecopetrol, principalmente) un ingreso adicional que el que podrían obtener en el mercado externo y, adicionalmente, valores de referencia superiores a los que se deberían aplicar para liquidar los tributos que contiene la estructura de precios de este combustible.

Así pues, Ecopetrol dentro de la estructura anterior de precios no podía por nada del mundo conceder subsidios y menos aún cuando una porción de la propiedad es privada. Sin embargo, hoy sí está en capacidad de recibir un excedente que le trasladan los consumidores vía el ingreso al productor.

De acuerdo con las investigaciones de Barrera y Espitia, por resolución del Ministerio de Minas y Energía, para diciembre de 2008 se reconoció un ingreso al productor de 3.976 pesos por galón de gasolina corriente, frente a un referente internacional (aplicado el efecto cambiario) de 2.441 pesos por galón. Ello significa que se está reconociendo al refinador un 63 por ciento adicional del que obtendría en el mercado internacional. Así las cosas, y por los efectos en los demás componentes de la estructura del precio, el consumidor final está pagando un precio cercano a los 7.481 pesos por galón de gasolina corriente, cuando sólo debería cancelar aproximadamente 5.532 pesos por galón. Es decir, el consumidor está asumiendo un sobreprecio de 35 por ciento.

Manifiesta el estudio de los economistas que los beneficiarios de este valor adicional del galón de gasolina corriente que vienen pagando los consumidores son el refinador, o productor, ya que en Colombia, por las condiciones del mercado, no hay importadores. Aseguran que el refinador obtiene el beneficio vía el mayor ingreso al productor, y los gobiernos nacional y subnacionales vía una sobre valorización de las bases gravables de sus impuestos (caso del IVA y la sobretasa).

En un escenario en el cual se mantiene la diferencia señalada para diciembre, durante este año y con unos volúmenes de consumo similares a los actuales, los refinadores obtendrían un ingreso adicional cercano a los 1,5 billones de pesos, el Gobierno, por IVA, unos 220.000 millones de pesos y las regiones, por sobretasa, cerca de 190.000 millones de pesos.

Aseguran los investigadores que todos estos ingresos adicionales se están generando por el sobreprecio que hoy pagan los consumidores.

Sobre el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC), manifiestan que hace más de un año, cuando se dio todo el proceso de capitalización de Ecopetrol y los ahorros que esta entidad tenía en el FAEP -cerca de 3,9 billones de pesos- pasaron al Gobierno nacional, se aprobó que el 10 por ciento de estos recursos se destinarían para iniciar el Fondo.

Los economistas indican que al crear el FEPC se debió determinar una banda de precios y cómo iba a operar de acuerdo con las fluctuaciones de los precios de referencia internacional. “Por el momento se aprecian dos cosas: primero, el Gobierno le está garantizando una ganancia adicional a los refinadores y, de otra, se aumentaron los impuestos (a los combustibles) por resoluciones de un Ministerio y no por el paso legal de la medida por el Legislativo. Todo ello a costa del consumidor final”, según el análisis.


sábado, 17 de enero de 2009

Empresarios son renuentes a invertir por poco crecimiento


Las señales de alarma están prendidas y por eso muchos dueños de compañías creen que deben ser prudentes a la hora de pretender mejorar sus plantas o aumentar su planta de personal.

Ante la profunda desaceleración económica que se presenta en el país, los empresarios colombianos han preferido mantener la prudencia a la hora de invertir.

Durante este año, que se está presentando como uno de los más complicados de los últimos tiempos, las compañías van a ser muy precavidas para emprender ampliación de plantas, adquisición de equipos o para la incorporación de nuevos empleados.

Aunque el mismo Gobierno ha manifestado que hará esfuerzos para que los créditos para las empresas, y preferiblemente para la Pymes, fluyan sin contratiempo, incluso respaldados por el Fondo Nacional de Garantías, los malos resultados en materia de producción industrial, ventas y crecimiento del año pasado, tienen pensativos a los empresarios.

“La intención de todo empresario es crecer con el paso de los años, que las compañías produzcan más y presten más servicios, pero al mismo tiempo se deben valorar y analizar con cuidado los momentos coyunturales como el actual. Es bueno aprovechar crisis como la actual, pero se debe invertir con cuidado y sin abrirse mucho porque de pronto todo cambia y queda uno en el aire”, sostiene el inversionista Gerardo Rojas, quien acostumbra a analizar mercados y oportunidades financieras, sobre todo las que se desprenden de las firmas comisionistas o la bolsa de valores.

A pesar de que todos los indicadores dan señales rojas y de alarma ante el impacto que está soportando la economía del país por culpa de la crisis financiera internacional, para Rojas, un buen empresario o inversionista nunca se debe dejar llevar por la corriente. Simplemente, debe apreciar las situaciones favorables o críticas que se desprenden de una crisis.

No al pánico

“Si todos entráramos en pánico, como muchos especialistas quieren dar a entender, la economía del país se paralizaría y ahí sí tendríamos que dejar a la suerte lo que nos suceda. Yo creo que como empresario, uno tiene que ser precavido, valorando cada paso y cada peso que utiliza e invierte, pero no se debe actuar a la loca o simplemente dejarse llevar por la corriente”, asegura Rojas.

De esta misma opinión es el empresario Rodrigo Cubillos, propietario de una empresa metalmecánica, quien va más allá: “El pánico no es buen consejero para tomar decisiones. Lo mejor que uno puede hacer es analizar el momento de la economía, qué se ha hecho y para dónde va. Desde luego que se debe ser precavido, pero sin embargo hay que tomar decisiones con crisis o sin crisis. En una cadena productiva, si uno se demora tomando decisiones, pierde el año”, asegura.

Varios analistas del sector productivo sostienen que una buena alternativa para tomar decisiones de inversión para las empresas es que se analice la situación económica a corto plazo, pero es indispensable mirar con detenimiento lo que está sucediendo en cada sector donde se desempeña la compañía.

Aseguran los expertos que con seguridad el actual momento económico será perjudicial para muchos sectores, pero al mismo tiempo una situación de crisis puede ser una buena oportunidad para otros.

En una reciente encuesta de Fedesarrollo, en los tres meses anteriores a diciembre pasado, los hechos externos eran los de mayor preocupación para los inversionistas. Pero en el último mes del año pasado, esa percepción cambio drásticamente al caer 15 puntos porcentuales frente al mes anterior.

Aunque la situación internacional sigue siendo la opción con mayores preocupaciones para los empresarios, también hay reservas con respecto a las políticas internas, sobre todo en la coyuntura actual. Por ejemplo, en la misma encuesta de la entidad investigadora, el 25 por ciento de los administradores afirmó que el crecimiento económico era el factor más importante a la hora de invertir, luego del manejo de la política monetaria y la política fiscal.

Asimismo, para este semestre, los administradores financieros esperan una reducción en la inflación. Un 95 por ciento de los encuestados cree que en los próximos meses disminuirá, mientras que solo un 2 por ciento piensa lo contrario. Estas expectativas responden a la caída del precio del petróleo y otras materias primas y a la desaceleración de la demanda interna y externa.


jueves, 15 de enero de 2009

Arroceros esperan caída de precios a corto plazo


El aumento en el área sembrada y la caída en la cotización de algunos fertilizantes, ayudarán para que este año este producto no dispare los costos de la canasta familiar.

La meta de la inflación de 3,5 por ciento a 4,5 por ciento no alcanzada en 2008 por el Banco de la Republica y que finalmente se situó en 7,67 por ciento, estuvo en gran parte obstaculizada por el encarecimiento de los alimentos que hasta en el último mes, estando congelados, presentaron una variación de 1,01 por ciento, logrando un acumulado anual de 13,17 por ciento.

Para anticipar si esta dinámica inflacionaria se podría repetir este año, EL NUEVO SIGLO consultó al presidente de la Federación Nacional de Arroceros Rafael Hernández, dirigente del gremio de uno de los productos responsables del alza en los precios de los alimentos en 2008, quien explicó que temas como la caída en el precio del petróleo y el aumento en el área sembrada de este grano, jalonarán la caída del precio del arroz.

EL NUEVO SIGLO: ¿Cómo será el comportamiento del precio del arroz este año?

RAFAEL HERNANDEZ LOZANO: El precio del arroz probablemente bajará, pero aseguran que se mantendrá estable en este año. Debemos tener en cuenta que en los años anteriores la producción mundial decreció, disminuyeron los inventarios y como consecuencia los precios tuvieron una escalada sin precedentes a comienzos de 2008. En ese año, la cosecha fue excelente en el hemisferio occidental. La producción mundial se incrementó en 1.5 por ciento, impactando el crecimiento en los precios del segundo semestre en forma negativa; sin embargo, todavía no se han podido reconstituir los inventarios a los niveles de 150 millones de toneladas registrados a comienzos de la década. Las perspectivas del comercio son buenas debido, entre otras razones, a la crisis financiera por la que atraviesa el mundo, que forzará a la población a sustituir alimentos caros por productos de alto nivel nutritivo y de precio relativamente bajo.

Importaciones

ENS: ¿Para que el precio del arroz siga bajando, se debe importar?

RHL: El país no necesita importar arroz, tengamos claro que cuando Colombia empezó a importar este grano, traía entre un 3 por ciento a un 5 por ciento del consumo nacional, finalmente en 2007 llegó a importar un 20 por ciento. Cuando se dispara el precio internacional, los colombianos, que contaban con tierras suficientes para autoabastecerse, tuvieron que pagar el encarecimiento de este grano.

ENS: ¿La cantidad de área sembrada podrá soportar la demanda nacional?

RHL: Sí, la meta para nuestro sector, en términos de área, deberá estar cercana al autoabastecimiento (460 mil hectáreas); en ningún momento podremos exceder estos niveles porque cualquier excedente de la producción tendrá un impacto negativo sobre los niveles de precios. Es preferible tener un pequeño déficit que podemos importar de terceros países sin causar detrimento a los precios nacionales. Seguiremos contando con el apoyo del Gobierno para controlar cualquier importación subsidiada y a destiempo de los países vecinos.

ENS: El año pasado Ecuador decidió no venderle arroz a Colombia, pero para este año ofrece reactivar su comercio. ¿Qué pasa si el Gobierno decide aceptar la importación?

RHL: El Gobierno debe tener en cuenta que importar comida barata nos hace depender otra vez de la dinámica de los precios internacionales y lo más importante es que perdemos el área sembrada que hemos logrado. Esto sería muy preocupante para el sector, sobre todo si comprendemos que aumentaría el desempleo y generaría incalculables pérdidas para más de 11 millones de colombianos que dependen de esta actividad. Importar es dañar todo lo que el sector ha hecho para crecer y más aún cuando se calcula que algunos fertilizantes han empezado a caer, como es el caso de la Urea, que ha bajado en aproximadamente un 50 por ciento de su precio en 2008.


martes, 13 de enero de 2009

Temor por "bajón" en exportaciones a Venezuela y Ecuador


Luego de que los exportadores colombianos tuvieran que hacerle frente en el 2008 a una tasa de cambio que llegó a ser de casi $1.600 por dólar, con lo que perdieron parte de sus ingresos, los malos vientos también soplarían en el 2009, pero a causa de la recesión en las principales economías del mundo.

La situación afecta a países emergentes como el nuestro en buena parte por la baja en la demanda de bienes básicos y la reducción de su precio. Pero a Colombia también le pega por la vía de sus segundo y tercer socios comerciales más importantes: Venezuela y Ecuador.

“La caída de los precios del petróleo hace que ambos países tengan una menor capacidad de compra y es indudable que la dinámica comercial que venía va a disminuir”, señaló el presidente de Analdex, Javier Díaz. El asunto no es de poca monta si se observa que el barril de crudo WTI cerró el viernes en US$41,70, luego de un pico histórico de US$147 en julio pasado.

El hecho es que, según el dirigente gremial, terminaría afectándose altamente el sector manufacturero, gran generador de empleo. Cifras del Dane, acerca de exportaciones no tradicionales, señalan que entre enero y septiembre del 2008 se vendieron a Estados Unidos sólo US$2.618 millones, mientras a Venezuela se exportaron US$4.014 millones y a Ecuador US$1.066 millones.

Según estima la directora de la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, María Luisa Chiappe, en el 2008 hubo un intercambio comercial de US$6.000 millones frente a poco más de US$5.000 millones del año 2007. Ello es 16% de crecimiento, que “es bueno, pero no se compara con el excepcional casi 100% del 2007, que difícilmente se repetirá”.

En el caso específico de Venezuela, Díaz destaca que a pesar de la caída del precio de los hidrocarburos, la demanda continuará. “El tema es en cuánto tiempo van a pagar. Ya hay empresas que llevan más de 180 días sin que Cadivi -regulador cambiario venezolano- entregue las divisas”, afirmó.

A ello Chiappe explicó que los exportadores, cuando es posible, prefieren acogerse al pago de Cadivi porque significa una tasa de cambio más alta y de ahí la espera. Pero, gracias a que Venezuela deberá vender el petróleo a precios más bajos, en 2009 le ingresarán menos dólares y “habrá menos recursos para ese sistema de pago preferencial”.

Tal restricción en la oferta de divisas se manejaría de dos formas: que Venezuela deje devaluar su moneda (ya anunció que no sucederá) o que siga restringiendo el cupo de importaciones. “Definitivamente en el 2009 debemos prepararnos para un ajuste. En un escenario de US$50 por barril de crudo, tendríamos comercio binacional por US$4.800 millones. Ese escenario incluye una devaluación de 30%”, dijo Chiappe.

“El caso de Ecuador es más preocupante” según Javier Díaz, de Analdex, porque tiene en el petróleo un gran generador de divisas “y la caída del precio indudablemente los afectará”. A ello se suman los anuncios del presidente Rafael Correa diciendo que va a restringir las importaciones.

Con esta nación se estima que en 2008 se alcanzó un comercio cercano a los US$2.400 millones que sería mayor en 18% al de 2007 (US$2.140) según el director de la Cámara Colombo-Ecuatoriana (CCE), Emilio J. Velasco, que espera no obstante que en el 2009 el comercio se mantenga en ese nivel.

La incertidumbre se centra también en la cesación de pagos por US$3.000 millones de su deuda externa que anunció ese país recientemente, “aunque no vemos que existan consecuencias directas entre cesación de pagos y comercio”.

No obstante, los pagos se asegurarían con el uso de herramientas como cartas de crédito y seguros de exportaciones.

Así es el negocio

Las exportaciones colombianas hacia Venezuela en el 2007 sumaron US$5.210 millones según el Dane, para un crecimiento de 92,9% frente a 2006 (US$2.702).

De enero a septiembre del 2008 las ventas a ese destino fueron de US$4.098 millones con un incremento de 27,3% sobre el valor del mismo lapso del 2007 y una participación de 14% dentro del total de las ventas al exterior

Hacia Ecuador durante el 2007 fueron enviadas mercancías por valor de US$1.276 millones con lo que aumentaron 3,1% frente al 2006 (US$1.237).

En los primeros nueve meses del 2008 se vendió a ese país vecino un monto de US$1.080 millones con una variación de 17,1% frente al mismo periodo del 2007 y una participación de 3,7% en el total de las exportaciones.

Dato clave

Ecuador decidió un aumentar aranceles a 940 partidas, que se apli- cará a países sin acuerdo comercial. La medida beneficiaría a Colombia en el marco de la CAN.


Inclemencia del clima obliga a ampliar subsidios agrícolas


El Plan Anual de Seguros Agropecuarios de 2009, pasó de 17.8 mil millones de pesos presupuestados en 2008 a 25.1 mil millones de pesos.

Con incremento del 41 por ciento en el presupuesto para subsidiar las primas de los seguros agrícolas, el Gobierno buscará encarar este año la inclemencia del clima, que en 2008 causó incontables pérdidas al sector agropecuario, como consecuencia de las dos olas invernales.

De esta forma el Plan Anual de Seguros Agropecuarios de 2009 pasará a 25.1 mil millones de pesos, con respecto a los 17.8 mil millones de pesos que fueron destinados en 2008. En este sentido, los productores del campo que adquieran de manera individual un seguro agrícola, recibirán un subsidio sobre la prima neta de 30 por ciento por parte del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios.

Además, si los asegurados contratan de manera colectiva el seguro, bien sea a través de agremiaciones, cooperativas, comercializadoras, asociaciones o cualquier entidad reconocida por la ley colombiana que agrupe productores agropecuarios, podrán obtener un subsidio adicional de 30 por ciento. Es decir que el Gobierno les podrá financiar hasta 60 por ciento del valor total del seguro.

Según la Resolución 2 de 2008 emitida en diciembre por la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario sobre Seguro Agropecuario, estas pólizas ofrecen los amparos de exceso y déficit de lluvias, vientos fuertes, inundaciones, heladas, granizo, deslizamientos y avalanchas.

La producción de banano, maíz, tabaco, arroz, café, palma, caucho, forestal entre otras ha estado protegida mediante este tipo de pólizas durante los últimos años.

De acuerdo con el especialista en seguros agrícolas de la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, Julio Suárez, el potencial del sector agrícola para la industria de seguros es enorme, si se tiene en cuenta que su participación en el Producto Interno Bruto, (PIB) nacional es cerca de nueve por ciento.

El Gobierno, por su parte, ha invitado a que las aseguradoras incursionen de manera más activa en el mercado agrícola, dada la baja penetración que dicho seguro aún mantiene en el campo.

Acceso

La resolución estipula que los agricultores pagarán a la entidad aseguradora la parte de prima a su cargo. El resto de la prima, que corresponde al subsidio del Gobierno a través del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios, será abonado directamente por el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario, Finagro, a las compañías aseguradas en la forma y términos en que ambas partes acuerden.

Suárez explicó que este año esperan la formalización de un seguro catastrófico contra riesgos climáticos, los cuales tuvieron un gran impacto en el campo colombiano
durante 2008.


lunes, 12 de enero de 2009

Homecenter inauguró almacén en Cúcuta con inversión de $45.000 millones, para clientes de Colombia y Venezuela


Esta tienda creará 210 nuevos puestos de trabajo directos y más de 250 indirectos, además de los 650 empleos generados durante el periodo de construcción del proyecto.

El local tiene un área aproximada de 14.000 metros cuadrados, de los cuales 4.000 se dedican a Constructor, marca especializada para profesionales del ramo como maestros de obra y contratistas.

"Para Sodimac Colombia llegar a Cúcuta es muy significativo pues es nuestro primer almacén en la región y no solo nos permitirá extender nuestro amplio portafolio de productos y servicios a sus ciudadanos, sino también contribuir a la generación de empleo, al mejoramiento urbanístico y a la construcción de tejido social a través del respaldo de proyectos en beneficio de los adultos, jóvenes y niños de la ciudad", afirmó Carlos Enrique Moreno, Gerente General de Sodimac Colombia.

Para el directivo, el mercado del otro lado de la frontera es clave. "Adicionalmente podremos llegar a los habitantes de Venezuela, especialmente a los de San Cristóbal y San Antonio del Táchira", explica.

Por tal razón, todos los productos tienen exhibido su valor en pesos y bolívares y se podrá pagar en cualquiera de estas dos monedas (aunque el cambio solo se devolverá en pesos).

Dentro del nuevo almacén de Homecenter se ofrecen más de 40.000 referencias de productos para el mejoramiento del hogar y la remodelación y las ventajas del Círculo de Especialistas, que reúne 49.000 afiliados que cuentan con beneficios como capacitaciones, visitas a fabricas, publicaciones especializadas, bolsas de trabajo, promociones, eventos exclusivos y financiación.

El almacén hizo parte de la renovación del sector comprendido entre la Avenida Gran Colombia, la Diagonal Santander y la Avenida El Malecón.

Cúcuta es la octava ciudad a donde llega la cadena, con el almacén número 18 y cerca del 100 en Latinoamérica.

La responsabilidad social también hace su aterrizaje

A la par de la llegada del nuevo local de Homecenter en Cúcuta, y en concoordancia con sus políticas de Responsabilidad Social Empresarial, la compañía comenzó a desarrollar proyectos que buscan ayudar a las personas menos favorecidas de la capital nortesantandereana.

El pasado 16 de diciembre, en el marco del programa 'Tu peso pesa', que realiza Homecenter en alianza con la Unicef, fueron entregados 27 millones de pesos en pupitres, libros y útiles escolares al Colegio San Bartolomé del barrio Cerro Norte.

Adicionalmente, también se puso en marcha el proyecto 'Manos capacitadas', que en su etapa inicial permitió que siete personas con discapacidad cognitivas fueran contratadas por la compañía.


En 2008 la inflación golpeó más a los estratos bajos


Con las cifras del costo de vida se evidenció que el año pasado la población de colombianos que vive en estado de pobreza recibió con mayor impacto los efectos del incremento en las cotizaciones de los alimentos y la vivienda.

Como si no fuera suficiente con vivir diariamente acosada por la pobreza, la población de estratos bajos recibió con más fuerza el impacto de la inflación el año pasado. Mientras la cifra total fue de 7,67 por ciento –superando con holgura la meta prevista- por niveles de ingresos, los estratos bajos fueron los más afectados por el comportamiento de la inflación, ya que presentaron un incremento de 8,99 por ciento, mientras que en los de ingresos medios el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 7,84 por ciento y en el segmento de altos ingresos la tasa llegó a 5,69 por ciento.

El costo de vida en el acumulado anual superó en 1,98 por ciento al de 2007, cuando el Índice de Precios al Consumidor llegó a 5,69 por ciento. Para el año pasado, el Banco de la República había establecido una meta inicial en el rango entre 4,5 y 5,5 por ciento con un promedio del 5 por ciento.

Como sucedió a lo largo del año, los grupos que más jalonaron el costo de vida fueron alimentos y vivienda, con un crecimiento de 13,17 por ciento y de 6,65 por ciento, respectivamente. De acuerdo con el Departamento Nacional de Estadística (DANE), en diciembre de 2008 la inflación fue de 0,44 por ciento. Esta tasa es inferior en -0,05 puntos a la registrada en diciembre de 2007, que llegó a 0,49 por ciento.

Otros grupos que tuvieron incidencia dentro del total de la inflación fueron educación, con 6,07 por ciento; salud, con 5,30 por ciento; transporte y comunicaciones, con 5,22 por ciento; gastos varios, con 4,51 por ciento. Tanto cultura, diversión y esparcimiento y vestuario presentaron una inflación negativa, con -0,03 por ciento y -0,25 por ciento, respectivamente.

Los mayores aportes a la variación en los últimos doce meses se registraron en los grupos de alimentos y vivienda, los cuales en conjunto contribuyeron con 5,86 puntos porcentuales al acumulado anual de dicha variación.

La variación de los subgrupos que más aportaron al acumulado del resultado de 2008 fue, en cereales y productos de panadería, 25,52 por ciento; gasto de ocupación de la vivienda, 5,33 por ciento; tubérculos y plátanos, 32,70 por ciento; hortalizas y legumbres, 28,66 por ciento; lácteos, grasas y huevos, 11,00 por ciento; combustibles y servicios públicos, 11,64 por ciento; comidas fuera del hogar, 7,98 por ciento; transporte público, 6,25 por ciento; frutas, 24,54 por ciento; carnes y derivados de la carne, 5,56 por ciento; transporte personal, 4,44 por ciento; instrucción y enseñanza, 6,47 por ciento, y artículos para limpieza, 10,28 por ciento.

Con aporte negativo al IPC están vestuario, con -1,10 por ciento; aparatos para la diversión y esparcimiento, con -11,22 por ciento; artículos culturales y otros relacionados, con -2,39 por ciento, y calzado, con -0,92 por ciento.

Otro hecho destacado dentro del resultado final del 2008 es que el precio del arroz, uno de los alimentos básicos para los colombianos, creció el 65,56 por ciento, mientras que el valor de la papa aumentó 50,79 por ciento; el de legumbres frescas, 33,38 por ciento; el de la energía eléctrica el 18,39 por ciento y el de la gasolina subió 11,89 por ciento.

Las ciudades que registraron crecimientos por encima del promedio fueron Neiva, con el 10,83 por ciento; Cúcuta, con 9,84 por ciento; Bucaramanga, con 8,21 por ciento; Cartagena, con el 8,17 por ciento; Villavicencio, con 8,05 por ciento; Pasto, con 7,85 por ciento; Barranquilla, con 7,8 por ciento, y Medellín, con 7,69 por ciento. Por debajo del promedio se situaron Montería, con 7,59 por ciento; Cali, con 7,59 por ciento; Bogotá, con 7,49 por ciento; Pereira, con 7,20 por ciento, y Manizales, con 6,08 por ciento.

En diciembre de 2008, la variación del IPC fue del 0,44 por ciento. Esta tasa es inferior en -0,05 puntos a la registrada en diciembre de 2007 cuando presentó el 0,49por ciento.

El grupo de gasto que registró la mayor variación fue alimentos, con 1,01 por ciento, y el de menor variación fue vivienda, con -0,07 por ciento.
El subgrupo que presentó la mayor variación mensual fue hortalizas y legumbres, con 7,91 por ciento; en contraste, la menor fue combustibles y servicios públicos, con -2,06 por ciento.